Que el dinero en el mercado calienta la economía, y por eso no es bueno hacer retiros de fondos de las AFP`s.
Que el banco central sube la tasa para controlar la inflación…
Que las AFP`s no cobran comisiones fantasmas desde nuestras cuentas de capitalización individual, aparte del porcentaje legal que nos cobran por administración.
Las tres son mentiras y la explicación la entrega la propia realidad:
El
Banco Central de Chile (BCCH) es un organismo autónomo y técnico, que
vela por la estabilidad de la moneda, promueve la estabilidad y eficacia
del sistema financiero y garantiza el normal funcionamiento de los
pagos internos y externos. Las líneas de crédito de Facilidad de
Financiamiento Condicional al Incremento de Colocaciones (FCIC) en pesos
nominales, con garantía de prenda de instrumentos financieros y/o con
prenda de parte de la propia cartera de créditos de la banca, dio
crédito a la banca en 2020 en pesos sin reajuste, por casi el
equivalente a US$ 40.000 millones –cifra que es superior a todo el
patrimonio bancario– a costo de 0,5% nominal anual, que era la TPM, la
cual por propia definición del BCCH estaba en su mínimo técnico, y no
correspondía a las proyecciones macroeconómicas esperables presentadas
en sus IPoM, donde se indicaba que “las políticas fiscales de protección
de empleo que se están desplegando en Chile en particular, apuntan a
permitir una reactivación rápida y vigorosa”, luego todos sabían que
debía subir la TPM, más temprano que tarde, como de hecho ha ocurrido, y
violentamente al alza, desde julio de 2021 a la fecha. En la cláusula
del acuerdo de FCIC, punto I.3.h, se establece que la tasa de interés
será flexible a la baja pero no al alza, lo cual indica que el tema fue
discutido.
Bueno,
hoy estamos con una TPM de 8,25%, con tendencia al alza, y el BCCH
cobra 0,5% anual nominal en pesos; salvo Suiza y Japón, en el mundo
ningún país, Estado, entidad y empresa pública o privada, consigue esas
condiciones ni interna ni externamente, es un subsidio impropio. Ni el
FMI le cobró dicha tasa por el “no uso” de la línea de crédito flexible
por US$ 24.000 millones que el BCCH tomara de manera precautoria,
institución que tiene obviamente el historial más sólido de toda la
banca.
Respecto
de las comisiones fantasmas, la Superintendencia de Pensiones (SP) puso
en consulta una resolución que fija las comisiones máximas que se
pueden pagar -con cargo a los fondos de pensiones- por la gestión de
fondos, más conocidas como “comisiones fantasmas”. El límite rige para
inversiones de las AFP en fondos mutuos y de inversión, en títulos
representativos de índices financieros extranjeros, entre otros, que
incluyan comisiones en el precio. El objetivo es que los fondos de
pensiones no paguen comisiones en exceso por la inversión en
instrumentos de gestión colectiva. Y en caso de haber exceso, debe ser
asumido por las AFP.
Como
puede observar, nos mienten descaradamente, y los (as) parlamentarios
(as) ignoran o son cómplices de esta situación. Si son ignorantes no
deberían estar en el parlamento; si son cómplices, deberían estar en
prisión.