En
esta pandemia del Coronavirus nos hemos dado cuenta de las
responsabilidades individuales y de los criterios de cada persona. A
fines de marzo hubo caravanas pidiendo la urgente necesidad de decretar
en cuarentena a la región. Y en medio de esta drástica medida sanitaria,
en Punta Arenas muchos de ellos fueron los que a diario recurrían a la
comisariavirtual.cl para pedir permisos. Muchos ignoraban a qué se
exponían no respetando esta medida. Hubo muchos magallánicos que
pusieron en peligro la salud pública, incluso uno de ellos está en la
cárcel, porque vulneró la medida tres veces. Hubo más de 500 que
infringieron las reglas higiénicas o de salubridad, debidamente
publicadas por la autoridad, en tiempo de catástrofe, epidemia o
contagio. Por eso es necesario que se cumpla la ley y que paguen por sus
irresponsabilidades. También se deben realizar las indagatorias para
sancionar a quienes no han respetado el aislamiento de cuarentena
establecido por la autoridad, ya sea por estar diagnosticadas, ser
sospechosas de estar contagiadas o hayan ingresado al país. Ya superamos
los 900 contagiados en Magallanes. Necesitamos urgentemente aplanar la
curva de contagiados y aún no podemos llegar a una meseta estable, como
lo requieren las autoridades sanitarias. Algunos no parecen comprender
que estamos viviendo la peor pandemia en siglos. En Chile y en diversos
lugares del mundo se expandió rápidamente como una nueva enfermedad.
Debe haber claridad en la población que para esta enfermedad todavía no
hay una vacuna ni tratamiento y por lo mismo se expande a gran
velocidad. Para enfrentar esta crisis sanitaria debemos unir fuerzas
todos. Con absoluta responsabilidad.