NYC… Nacido y criado que
le dicen. Muchos (as) de los (as) que leerán esta columna también son
NYC, y todos y todas podremos concordar en que nuestra región está
distinta. Si sales a las calles de Punta Arenas después de las 17.00 te
encontrarás con tacos por todos lados, cosa que no ocurría antes. Si a
eso le sumas caballos y vacas en cada esquina, la situación vial es
impresentable. Robos en los hogares durante las vacaciones, tráfico de
drogas, asaltos a mano armada, choques vehiculares todos los días y una
comunidad que ya no respeta nada. Tengo hermosos recuerdos de mi niñez y
puedo decir con absoluta certeza que no éramos así. Pero no solo estas
situaciones hablan de un Magallanes distinto. Durante la semana pasada,
tomamos conocimiento de una directiva que el Presidente Alberto
Fernández había fijado para la política militar argentina. Aprobada por
decreto y transmitida a las Fuerzas Armadas, la Directiva de Política de
Defensa Nacional contemplaba como un “espacio compartido” entre ambos
países la “exploración, estudio y control conjunto sobre el Estrecho de
Magallanes y el Mar de Hoces (conocido como Pasaje de Drake)”, que Chile
reivindica como propios, de acuerdo con los tratados suscritos con
Argentina. Y desde la región no hubo ninguna réplica o reclamo hacia los
argentinos, cosa que antaño hubiese sido una reacción instantánea,
contundente… incluso en duros términos. Pero desde Magallanes nada,
absoluto silencio, lo que de verdad me da vergüenza.
Y
si de vergüenza se trata, me imagino que las autoridades se habrán
puesto colorados (as), cuando muy sueltos (as) de cuerpo les dicen a
miles de familias magallánicas que sus viviendas sociales tendrán una
habitación menos. Con una desfachatez de película, se le pide a cada
familia que podrían evitar esta situación si ellos (as) aportan recursos
más allá de lo previsto inicialmente, con sumas de hasta $6 millones.
Lo más increíble, es que hace dos meses se destacó la aprobación del
nuevo convenio de programación entre el Ministerio de Vivienda y
Urbanismo (Minvu) con el gobierno regional, estableciéndose un monto
global de $357 mil millones, de los cuales un 73,4% será aportado por el
Minvu y un 26,6%, por el Gore en el periodo 2021-2026. Lo que tenemos
que preguntarnos es ¿Quién está influyendo para que esto ocurra?…
Serán los mismos que fueron sinónimo de otra vergüenza regional durante
este jueves?… Al parecer si, porque para nadie resultó agradable
observar como se volaban los techos de edificios recién construidos,
como si fueran pedazos de papel sobre palitos de helado. Fuimos noticia
nacional, al observar la calidad de las construcciones de viviendas
sociales, donde revictimizamos a familias que, siendo vulnerables y que
esperaron años por una casa propia, ahora no tiene techo (que ironía).
Magallanes
está distinta, con autoridades timoratas y mediocres, que son incapaces
de defender nuestra soberanía y resolver los problemas cotidianos, y
con la frialdad como para decirles en la cara a las familias más
vulnerables de la región: “a ustedes les quitamos una habitación”. Magallanes está distinta… como dice mi madre “todo tiempo pasado fue mejor”.