Si
hace algunos años eran las Farmacias, el papel tissue (papel higiénico y
otros) y los productores de pollos, quienes se ponían de acuerdo para
fijar precios abusivos hacia los consumidores del país, durante esta
semana fuimos testigos de la mayor red de colusión para no pagar los
impuestos que en el resto del mundo son realidad. En esta oportunidad
los coludidos son: un gobierno de derecha, los empresarios de la minería
chilena, y un número reducido de parlamentarios, quienes utilizando la
impunidad que le dan los medios de comunicación nacional, se coludieron
para que las empresas mineras sigan sin pagar un royalty por la
extracción del cobre y el litio, minerales de todos los chilenos. Con
los votos de “Chile Vamos” en bloque, se rechazó el proyecto que busca
aplicar nuevos impuestos a las mineras que extraen cobre y litio en
Chile.
Por
7 votos en contra, 5 a favor, y 1 abstención, se rechazó ayer en la
Comisión de Hacienda de la Cámara Baja, la idea de legislar el proyecto
de ley -originado en una moción parlamentaria-, que establece un Royalty
Minero, que tiene por objetivo compensar al Estado por la explotación
particular de cobre y litio. Antes de la votación, parlamentarios de
“Chile Vamos” y el propio Gobierno anunciaron que de prosperar el
proyecto, harían reserva de constitucionalidad, además de apoyar -a
través de sus representantes- los intereses de estas empresas privadas
en la comisión, con los mismos argumentos usado por el gremio minero,
para rechazar el proyecto, lo que resulta impresentable, ya que es el
Gobierno quien debería generar las condiciones para una mayor
recaudación fiscal. En esta columna les explicaré los efectos que tendrá
el rechazo del Royalty y como beneficia al gremio minero, permitiendo
que las mineras privadas paguen menos de la mitad de lo que aportan las
mineras estatales a las arcas fiscales.
En
la normativa vigente, existe una legislación que les permite a las
empresas mineras privadas declarar pérdidas, ya sea por pagos de
préstamos con intereses onerosos con bancos extranjeros del mismo
consorcio, o vender a más bajo precio del mercado, lo que permitiría a
las mineras pagar menos contribuciones gracias a la Ley de 2010, pagando
menos de la mitad de lo que han aportado las mineras estatales siendo
que estas últimas solo son dueñas de un tercio del total. Además y -como
si esto fuera poco- en 1990 se aprobó la Ley 18.985 que les permitió
pagar impuestos solo si obtienen ganancias y utilidades, en contra de la
legislación existente hasta ese año donde debían pagar en base a lo que
vendían.
Con
el rechazo del Royalty, con los votos de Patricio Melero (UDI),
Guillermo Ramírez (UDI), Gastón Von Mühlenbrock (UDI), Sofía Cid (RN),
Leopoldo Pérez (RN), Carlos Kuschel (RN). Y junto a ellos -como voto
decisivo- José Miguel Ortíz (DC), se sigue permitiendo el enriquecimiento de privados en desmedro de una mayor recaudación fiscal que va en beneficio directo de la ciudadanía.
Sigo pensando que no da lo mismo quien gobierna… sigo pensando que no da lo mismo quien llega al Parlamento.