Nuevo ahorro colectivo: solidaridad con bajas pensiones

Esta semana la presidenta Bachelet se refirió al proyecto de ley del Nuevo Ahorro Colectivo. Se trata de una iniciativa que pretende mejorar las actuales pensiones y que permitirá avanzar hacia un sistema mixto en materia previsional. Esta propuesta viene a complementar en forma significativa el sistema existente, lo hace mas solidario ya que las pensiones dejen de ser un sistema basado sólo en el aporte individual, obligatorio o voluntario, sino que también incorpora el factor colectivo, en que los empleadores asumen un rol concreto para mejorar las pensiones de los trabajadores, tal como lo hizo el Estado el 2007 al crear el pilar solidario con una Pensión Básica Solidaria con cargo al presupuesto de la nación. Será por tanto un sistema que reconoce el esfuerzo individual y que es solidario con aquellos que tienen bajas pensiones. Así al 10% de cotización obligatoria, se sumará un 5% que será administrado por el Consejo de Ahorro Colectivo, del cual un 3% irá a una cuenta de ahorro personal heredable del trabajador y el 2% se aportará, bajo una lógica solidaria intergeneracional. También confirmó una decisión trascendental: ni un peso mas para las AFP, al señalar que esta cotización adicional será administrada por una entidad pública y autónoma, con reglas estrictas y altas exigencias profesionales, para que nadie pueda poner en duda su eficiencia, transparencia e independencia. Si bien reconoció las desigualdades que produce el actual sistema previsional, no incluyó dentro del programa la posibilidad de establecer un sistema de reparto, más bien habló de fortalecer un sistema mixto donde se involucran de mayor manera el Estado y los empleadores, siempre manteniendo como base la capitalización individual. Ver el vaso medio lleno es esperanzador. Sin lugar a dudas todos o la gran mayoría de los chilenos y chilenas queremos el fin de las AFP como administradoras de nuestros recursos. Pero ello por ahora se ve improbable. Sólo para la reflexión decir que el 95% de los países del mundo tiene un sistema de reparto bajo distintos esquemas, donde los trabajadores activos financian las pensiones de quienes se jubilan, con un aporte tripartito: trabajador, empleador y Estado. La causa de las bajas pensiones en Chile, no es que los chilenos vivan mucho. Las pensiones son bajas y malas porque las AFP no son un sistema de pensiones, por el contrario son empresas que obligan al ahorro individual y forzoso. Para mejorar las pensiones hay que restablecer un mecanismo sencillo. Las cotizaciones deben usarse para pagar las pensiones y no para rentar, no para invertir en los mercados financieros. Si las AFP siguen otorgando oxígeno a los grupos económicos relacionados, estaremos condenados al vaivén de las variables económicas del frío mercado, que no distingue entre trabajadores que requieren el apoyo de un Estado que protege al rezagado, es decir, la gran mayoría nacional. La promesa de Bachelet es esperanzadora, porque es el inicio del fin que permitirá subir en 20% las pensiones entregadas hoy por las AFP. Por algo se empieza.

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