Pareciera adecuado aseverar que los libros son desde su aparición,
una fuente primaria de difusión de la cultura, lo que se ha mantenido, pese a
las múltiples alternativas que entregan los tiempos modernos.
Es por ello que el impuesto a los libros, implica grabar en parte
la cultura, al verse aumentado por dicha vía el costo de su impresión y venta.
En una época en que los recursos estatales eran escasos y las
necesidades muchas, el disponer la liberación de impuestos a los libros,
demuestra claramente el compromiso de nuestro Padre de la Patria con la
cultura.
Pero no solo los dejó exentos de impuesto, además dispuso que su
traslado a las diversas localidades del
país, se llevara a cabo en forma gratuita, siendo el costo asumido por estado.
Pero dejemos que el propio Bernardo nos justifique la medida;
“Siendo uno de los principales cuidados la propagación de las luces entre todas
las clases del estado, y convencido de la necesidad que hay de remover todos
los obstáculos, que se oponen a la fácil adquisición de libros, panfletos y
periódicos, ya sean publicados en el país, ya fuera de él. Y para que sean
igualmente agraciados en esta providencia los habitantes de los pueblos más
distantes de esta capital, se conducirán por la estafeta de los paquetes de
impresos libres de todo porte, aún del mismo derecho patriótico; cuando solo
los administradores que no se incluyan entre los impresos; cartas, u otros
manuscritos, para lo cual deberán ir descubiertas las esquinas de los paquetes”.
Como se aprecia en las líneas anteriores, también se beneficiaban
con las medidas adoptadas los periódicos, entre los que se contaban en la época
O´Higginiana; el Argos de Chile, el Duende de Santiago y el Sol de Chile.
Estas medidas complementadas con otras, como las que adoptó en el
ámbito de la educación, junto con el impulso dado a la preparación de
profesores y la formación de profesionales, evidencian que la cultura, junto
con diversas expresiones artísticas, las cuales también apadrinó, eran vistas
por Bernardo como un medio, o más propiamente un motor, en beneficio de
aumentar el nivel de conocimientos y cultura de los chilenos.
La lectura es fundamental para lograr incentivar el libre
pensamiento del ser humano, al ampliar a través de ella sus horizontes y
comprender su entorno, por lo que pareciera que la liberación de impuesto
mencionada, contribuyó en su tempo a la libertad.