En tiempos mozos, era habitual en nuestra región de Magallanes, una fuga importante de talentos jóvenes que salían al norte de
Chile a buscar mejores perspectivas de futuro y a capacitarse en las
universidades como la Chile, la Católica, la Santa María y todas
aquellas tradicionales – y privadas también – que entregan una formación
que no la encontrábamos en la zona.
Muchos
de ellos hicieron su vida en otras regiones (obviamente no olvidando
jamás a su querido Magallanes e instalaron nuestra bandera con mucho
amor) siendo un orgullo para cada uno de los habitantes de nuestra zona.
Pero
los años no han pasado en vano y la masificación de universidades y
centros de formación técnica, nos ha permitido ponernos a la par con
varias regiones de más al norte de nuestro país. Ahora contamos con una
importante oferta educacional, que permite capacitar a la gente en
labores más específicas y acorde a los tiempos actuales que corren.
Por
lo anterior, durante la semana, me reuní con los seremis del Trabajo y
de Medio Ambiente, Victoria Cortés y Carlos Olave respectivamente, con
la idea de no solamente potenciar la contratación de mano de obra local
en el proyecto de hidrógeno verde en nuestra región, sino que también
para la conformación de una mesa multisectorial para analizar si existe o
no gente que esté calificada para asumir los desafíos laborales que
implica este proyecto.
La
idea es que, de no existir mano de obra calificada, según los análisis
que se realicen, se pueda capacitar a la gente, formando nuevos
profesionales y técnicos que nos permitan absorber de manera local esa
necesidad. Y que también se genere una reconversión laboral de aquellos
que, por diversos motivos, especialmente asociados a la pandemia que
vivimos, no cuentan con fuente de trabajo fija, realizan trabajos
esporádicos o simplemente están cesantes.
Y
no solamente con autoridades me he reunido, con representantes de CFT
Porvenir y universidad. Esto justamente para ver las opciones de
formación y capacitación que ellos tienen o proyectan para preparar a la
gente de la región.
Lo
importante es que este sea un trabajo con una mirada de futuro porque
el proyecto de hidrógeno verde puede ser el primero de muchas otras
iniciativas, con una inversión millonaria, que se realicen en la región
de Magallanes y contemos con gente local para absorber dichas labores.
Ya
tenemos experiencia en otros proyectos donde se trajo gente de otras
regiones del país y no se le dio impulso a quienes son de la zona, por
lo que no me cabe duda de que las autoridades regionales trabajarán en
potenciar ese punto.
Además,
no podemos dejar de lado otros factores, el como el sanitario asociado
al Covid 19, donde ya no es tan fácil salir y entrar desde y hacia la
región por la serie de restricciones que existen, sumado a la menor
cantidad de vuelos y la lógica preocupación que implica ir a otras
regiones del país por un posible contagio. Por eso es clave el potenciar
nuestras universidades y centros de formación técnica instalados en la
región de Magallanes.
Esta es una mirada a
corto, mediano y largo plazo porque el proyecto de hidrógeno verde es
el puntapié inicial y ojalá que sean muchos más los que elijan a nuestra
zona como un lugar donde invertir y hacer crecer la economía local.