Una
de las peores cifras que puede dejar la pandemia de Coronavirus y que
muchos ya se aventuran en señalar, es que hay un notorio aumento de las
enfermedades mentales. Muchos de los casos policiales, en especial
aquellos vinculados a la violencia intrafamiliar, según expertos
clínicos, pueden estar ligados a enfermedades mentales. La explicación
que aventura al respecto el encargado de Salud Mental del Ministerio de
Salud, es que tendría relación con las graves desigualdades sociales que
atraviesa el país. El tema es muy complejo. Por la crueldad con la que
actuaron hace unos años en contra de Nabila Riffo, se nos vino a la
mente el caso de la magallánica Carola Barría. Las tasas de incidencia
de las enfermedades no son siempre reflejo de fenómenos biológicos, sino
de muchos otros factores y, en medio de la pandemia de Coronavirus, se
han visto incrementados. La tasa de suicidios, que habría aumentado en
Chile en los últimos años, es una de las más complejas de interpretar,
pues en muchos países de la región es común que los fallecimientos por
esta causa no se registren como tales. Así ocurría en Chile hasta hace
corto tiempo y no está claro si ha habido modificaciones en los
criterios de registro. En Magallanes y Antártica Chilena una de las
enfermedades más graves que aqueja a una alta tasa de la población es
precisamente la depresión. Y respecto de las licencias médicas como
medio para descubrir la incidencia de una enfermedad, como lo podrían
ser las licencias por depresiones, la experiencia en nuestro país
debiera ser motivo suficiente para dudar de lo que verdaderamente
representan esos permisos.