Ciudadanos
conscientes, no deseaba escribir esta columna, pues ya existen muchas
críticas al discurso del Presidente Don Gabriel Boric Font.
En
el evangelio de Lucas capítulo 14 versículo 28, Jesús formuló esta
pregunta: “Si alguno de ustedes quiere construir una torre, ¿acaso no se
sienta primero a calcular los gastos, para ver si tiene con qué
terminarla?”.
Me
parece una pregunta con mucha sabiduría, la conclusión del extenso
discurso del Presidente de nuestro país, para mí, como ciudadano común y
corriente es: “Para cumplir todas las promesas de campaña y la agenda
presidencial; necesito más plata”, probablemente estas no son las
palabras usadas, pero haciendo uso de la hermenéutica, como herramienta
de interpretar un discurso, debo concluir en esto.
Esa
“reforma tributaria” es para que el Estado reciba más dinero, ese
llamado a la unidad es para aprobar la reforma tributaria, en resumen
hoy el estado de Chile necesita más dinero, más plata, más recursos.
¿De dónde sale ese recurso? La respuesta es muy lógica, de los impuestos
que pagan todos los ciudadanos.
Una
vez más propongo lo siguiente: Reducir al 50% los sueldos, los
viáticos, las “mesadas” que el Estado le entrega a todos los “servidores
públicos”, políticos elegidos y designados que están en la
administración del Estado, las cámaras de diputados y senadores, me
olvidaba los expresidentes y sus jubilaciones vitalicias, esto sería un
tremendo paso de consciencia social de quienes “están al servicio de
todos los chilenos”, esto puede ser un “legado” y orgullo nacional e
internacional.
Ya
me imagino los titulares en el mundo “El poder ejecutivo y legislativo
de Chile Reduce sus dietas y asignaciones al 50%” en respuesta a la
solicitud del Presidente, para ir ayuda de los necesitados”.
Estoy
soñando, ¿verdad?, vecinos no les parece que esto sería un gesto y un
verdadero legado, ¡¡¡sería recordado por generaciones!!!
Si
mal no recuerdo era un slogan en campañas y luchas de una generación
llamada “pingüinos”, ya lo constaté, año 2014, pero hoy se está
solicitando más dinero, con un país en cero crecimiento, con un país con
inflación, con una economía sin pilares de sostenimiento, lo que se
necesita es reducir los gastos, no pedir más dinero.
Esto
no es popular, pedirle a todos los partidos políticos que empujen
acciones de austeridad, que lleven a sus partidarios que hoy están en la
esfera de la clase política, más consciencia social y menos ideologías,
menos utopías, más consciencia, otro ejemplo de reducción de gastos:
en tiempo de campañas electorales, que estos tradicionales partidos
renuncien a esos recursos designados por el Eestado y que veamos una
campaña sin extravagancias y excesos, sin boletas y facturas truchas,
etc.
¡Tengo fe! Pero escucho una vocecita que me dice “pastor eso es como pedirle peras al olmo”.
Termino
con esta frase del discurso presidencial: ¡Mirarnos sin sospechas!,
perdón Sr. Presidente, esto es imposible, hemos escuchado tantas
mentiras que voy aplicar el principio del apóstol Tomas: “Si no veo en
sus manos las heridas de los clavos, y si no meto mi dedo en ellas y mi
mano en su costado, no lo podré creer.”