Si vis pacem, para
bellum es una máxima latina que significa “Si quieres la paz, prepara la
guerra”. Lo que buscaba esta estrategia era mostrar siempre a las
fuerzas militares en el máximo de sus capacidades para desalentar la
voluntad de guerra de los enemigos. Eso era en tiempos pretéritos,
porque hoy las estrategias son menos elegantes.
Los
pseudo dueños de la verdad internacional, están generando el caldo de
cultivo perfecto para una nueva guerra mundial. Durante la semana, el
presidente de Estados Unidos, Joe Biden advirtió que su país no aceptará
que Moscú cruce la “línea
roja” a medida que aumentan los temores de que el Kremlin esté
planeando una inminente invasión de Ucrania. Desde hace semanas, Rusia
comenzó otra vez a reunir tropas en la frontera con el país vecino, con
quien mantiene una guerra desde la invasión de Crimea en 2014. Si Putin
se mueve, habría una mayor demanda de nuestros aliados de Europa del
Este de “tropas, capacidades y ejercicios”, fue lo señalado.
En
otra arista de conflicto internacional, y no conformes con aplicar una
serie de estrategias de castigo económico y declaraciones delirantes en
la gestión Trump, ahora Estados Unidos está impulsando sabotear los
Juegos Olímpicos de Invierno Beijing 2022, al que ya se han sumado
países como Australia, Reino Unido, Nueva Zelanda y Canadá y que implica
no enviar representación política a la cita deportiva que acogerá China
en el mes de febrero, lo que no afecta a las contiendas deportivas ni
impide la participación de los atletas de los diversos países.
Un
factor a considerar es la posición que tomo Francia al respecto. “No
politicen el olimpismo”, dijo Macron al señalar que no apoya medidas
“pequeñas y simbólicas”. Prefiero que trabajemos con el Comité Olímpico
Internacional, y que todos los atletas estén protegidos. Vamos a
monitorear la situación junto con los socios europeos, fueron las
palabras de Macron. Esto es nuevo en el puzzle internacional, ya que
históricamente los Francos habían respaldado las decisiones de Estados
unidos, pero no deja de ser lógico, ante la salida del Reino unido de la
Eurozona (brexit).
Si
quiere sumarle pelos a la sopa, en medio de las crecientes tensiones
con China, EE.UU. inició unos ejercicios militares a gran escala con
Japón que considera su mayor ejercicio de entrenamiento bilateral del
año. Los ejercicios Resolute Dragon 2021, que empezaron el pasado sábado
y continuarán hasta el próximo 17 de diciembre, se desarrollarán en
todos los dominios en varias ubicaciones del país nipón.
Pero
todo esto tiene una razón de ser… y esa razón es que Estados Unidos
venderá por primera vez en su historia los primeros 18 millones de
barriles de petróleo que forman parte de su reserva estratégica, como un
mecanismo para responder a la negativa de los países miembros de la
Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados, de
aumentar la producción.
En este momentum
internacional están las principales potencias militares del mundo
frente a frente, esta vez con un reordenamiento en las voluntades, al
parecer con un solo objetivo… PAREBELLUM.