Parece que les cuesta aprender

En
el último plebiscito para aceptar o rechazar una propuesta de texto
constitucional, mayoritariamente los electores se pronunciaron por
rechazar el mamarracho que se había propuesto, rechazo que se produjo
con justa razón y se debió a que las personas entendieron que aquello
que se estaba proponiendo era lisa y llanamente una tontera, contraria
al espíritu democrático y a la idea de república que
existe
en el País con pleno respeto a todas las personas y a las instituciones
políticas en las que se sustenta el Estado de Derecho, las que bajo
ningún punto de vista se puede aceptar que sean vulneradas o conculcadas
en modo alguno, por lo que deben estar presentes en forma separada los
tres poderes del Estado, así, debe existir un poder ejecutivo, debe
existir un poder legislativo separado en dos cámaras, el
Senado y la Cámara de Diputados,
de manera que aquella en que tenga su inicio un proyecto de ley, sea la
que lo elabore como cámara de origen y la otra pase a ser la cámara
revisora que lo corrija de ser necesario; y, debe existir también un
poder judicial de carácter autónomo, de manera que se pueda garantizar
la imparcialidad de la justicia.

De
la misma forma una Constitución debe respetar la libertad de las
personas para elegir y ser elegido en cargos de elección popular, pero
como parece que los políticos les cuesta aprender, los “
expertos”,
lo que están planteando es vulnerar esa libertad, perpetuar a los
políticos “profesionales”, crear un monopolio de los partidos políticos y
transformar a éstos en entes de carácter autoritario en lo que se
refiere a su democracia interna, transformando lo que debe ser una
democracia, en una partitocracia, relegando, postergando y
definitivamente quitando a los independientes la posibilidad de ser
elegidos en cargos de elección popular, es decir, cuando todo el país
pide más democracia, los mal llamados “Expertos” pretenden restringirla y
en definitiva establecer menos democracia para favorecer a los partidos
políticos, lo cual es inaceptable y de prosperar su proposición, lo
único que va a quedar por hacer es nuevamente votar rechazo.

En efecto, los mal llamados “expertos”
han propuesto entre otras aberraciones, que en el evento de resultar
elegido un candidato, si su partido político no obtiene el cinco por
ciento de los votos, a pesar de haber sido elegido, incluso con primera
mayoría eventualmente, no podrá ingresar al Congreso; si un
parlamentario que resulte elegido por la mayoría de la gente, renuncia a
su partido político, deberá cesar como parlamentario, al igual que si
es expulsado del partido, es decir,
Ley Mordaza,
porque los que no estén de acuerdo correrán el riesgo de expulsión del
partido y consecuencialmente de perder su calidad de parlamentario; en
buenas cuentas, los parlamentarios van a dejar de representar a los
votantes, pasando a ser meros representantes del partido al que
pertenezcan, lo cual es inaceptable y un gran atentado a la soberanía
popular, a la soberanía de la gente, de esa forma los votantes pasarán a
ser meros instrumentos de los partidos políticos, perdiendo su voluntad
toda injerencia y no pudiendo exigir a quien hayan elegido el
cumplimiento de ninguna clase de propuestas y menos aún que los defienda
de nada, porque sólo pasarán a defender los intereses del partido; por
otra parte, también pretenden que se hagan listas cerradas, es decir,
serán los partidos políticos quienes elaboren esas listas, quienes den
el número de orden que cada candidato lleve en la lista, lo que
significa, eventualmente que los votos no vayan a la persona por la que
se votó, a la vez que las decisiones con mayor razón y de manera brutal
se van a adoptar por una parte desde las oficinas de los partidos en
Santiago, lo que constituye un grave atentado a la gran aspiración de
tener una mayor autonomía para las regiones, lo que también es
atentatorio contra la democracia; y, que mediante cálculos matemáticos,
los partidos políticos terminarían designando a su voluntad a todos los
parlamentarios, transformando la democracia sólo en una vil
partitocracia, en que una minoría que van a ser quienes pertenezcan a
los partidos políticos, es más
,
las correspondientes directivas serán quienes van a determinar e
imponer a quienes van a resultar elegidos, perpetuándose en los
respectivos cargos.

Definitivamente
les cuesta aprender que las cosas hay que hacerlas bien y con
transparencia, de otra forma, si continúan las aberraciones
constitucionales y políticas, la única opción válida será nuevamente
votar rechazo al mamarracho 2.0.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS