Un
paro es una actividad que puede asumir diversas formas en cuanto a la
suspensión o detenimiento de las actividades propias de un país, en el
caso en cuestión, la determinación del Colegio de Profesores de ir a un
paro nacional, si bien es cierto, por muy legitimas que puedan ser las
demandas de parte de los interesados, el paro afecta gravemente al
sistema educativo, y lo peor, es que a través de este mecanismo de
presión se profundizara aún más la crisis por la cual atraviesa la
educación pública de Chile. Estos problemas del sistema educacional,
vienen desde hace varios años, no es de ahora, sumando el efecto
pandemia, afloran otros, las deficitarias políticas educacionales
aplicadas por los distintos gobiernos de turno, por la mala y pésima
administración de los DAEM y de las Corporaciones Municipales, y por la
propia ideologización que han sufrido los docentes a través del colegio
de la orden, en este ultimo punto hay que señalar que el propio colegio
de profesores avaló varias de las situaciones que hoy día señalan como
un problema para sus afiliados, entre ellas; la Jornada Escolar Completa
(1996), esto hace más de veinte años, la implementación del Sistema de
Admisión Escolar (2016) propuesto por el gobierno de Bachelet, bajo la
premisa que era un sistema más justo, solidario y con igualdad de
oportunidades, marcharon junto a los pingüinos, jóvenes que causaron
destrozos, destrucción y atropellos a los derechos de otros, casos
claros de violencia y que hoy en día son ejemplos para los alumnos en
las escuelas. De igual forma apoyaron el término de la educación
particular subvencionada bajo el slogan:” fin al lucro, educación
gratis, de calidad y con justicia social”, defendieron a brazo partido
la desmunicipalización y la creación de los SLEP que ahora aparecen como
un gran problema, por lo tanto, los argumentos que utilizan para
justificar el paro quedan al descubierto, no es posible que acciones que
ellos mismos apoyaron ahora sean dificultades para el sistema
educacional. Por otro lado, la modificación del modelo de financiamiento
que solicitan no es necesario, la respuesta está a la mano, aumentar
gradualmente la USE y la veintena de otras subvenciones que existen,
esto siempre y cuando haya voluntad política del gobierno. Además es
importante indicar que en el actual sistema de financiamiento, el
sostenedor impetra una subvención escolar que considera la matrícula
versus la asistencia, alumno presente subvención pagada, pero acá viene
la pregunta, porque es mala la asistencia en las escuelas públicas, y
cual sería la causa principal de la disminución de la matrícula en los
últimos 20 años, porque ahora las quejas y no antes, quienes son los
responsables, nadie dice nada, sin embargo es fácil darse cuenta que una
variable de este tipo lleva consigo a una debacle económica. Para
remediar este grave problema uno de los grandes objetivo del sistema
educacional debiera ser la existencia de una escuela atractiva,
interesante, de puerta abiertas, de calidad y que motive a los educandos
asistir a clases, por eso cabe la pregunta: ¿Existen actualmente estos
colegios públicos. Otro factor a considerar es que el actual gobierno
llegó al poder a costa de promesas populista, una de las tantas, el pago
de la deuda histórica, esto con acuerdo del colegio de profesores,
ahora si el ejecutivo no cumplió con su compromiso, significa que faltó
a su palabra, especialmente quien dirige el país, por lo tanto, de
manera bien simple, los niños y jóvenes más vulnerables no tienen por
qué pagar los platos rotos, el deber de las partes es buscar otros
caminos o vías de solución. En síntesis se puede concluir, que el
colegio de profesores se ha preocupado de sus propios intereses, muy
poco de mejorar la calidad de la educación, ha actuado permanentemente
bajo una ideología política, utilizando a los profesionales de la
educación, por lo tanto, el llamado a paro, ha sido solo un voladero de
luces, un espacio para desviar la atención de todos los desaguisados de
este gobierno, y que ellos mismo eligieron, todo estos desaciertos son
lamentable para el sistema educacional de Chile y para los más
vulnerables.