Partió carrera desenfrenada al 4 de septiembre

Se
terminó de escribir el borrador de la nueva constitución, que se votará
el 4 de septiembre de este año, junto al termino del borrador, se
incrementan las campañas en favor de ambas opciones respecto a la
decisión que deberán tomar del orden de 15.000.000 de chilenos que en
esta ocasión deberán sufragar en forma obligatoria, por tanto los medios
escritos, las redes sociales, televisión y de radio, copan esos
espacios exhibiendo las diversas posturas respecto a los artículos
aprobados, que se presentaran al Gabriel Boric a más tardar el 5 de
Julio del presente, después de no más allá de tres días, la autoridad
convocará al plebiscito. Es cierto que aún queda trabajo importante
antes de ese paso, pero hay que ser claros en puntualizar que las
comisiones que permanecerán trabajando, solo tienen una labor de
corrección, sin facultades para cambiar aspectos definitorios, solo
podrán armonizar posibles incoherencias entre los artículos aprobados.
Debemos agregar además un aspecto fundamental, los artículos aprobados
por los convencionales, no son posibles de corregir, por tanto los
ciudadanos más allá de que tengamos apreciaciones diversas respecto al
contenido general, solo nos queda aprobar o rechazar la propuesta, esas
son las dos únicas opciones validas, aquí no tenemos la posibilidad de
aprobar lo que nos parece adecuado y rechazar lo que no compartimos, por
tanto la votación solo tiene aquellas dos alternativas y no otras,
aprobamos todo o rechazamos todo, esa es una premisa fundamental que los
ciudadanos debemos tener clara.

De
acuerdo a lo anterior a los ciudadanos nos asiste un deber no menor,
votar informados, por la tremenda responsabilidad que tiene nuestra
decisión, aquella información debiera ser objetiva y debe ser el
resultado de nuestra propia convicción después de instruirnos sobre los
aspectos generales de las propuestas. Es apropiado hacer notar el
plebiscito de entrada al Proceso Constituyente que se realizó El 25 de
octubre de 2020, donde el 79% de los votantes se inclinaron por una
nueva constitución, que pasó desde esa fecha hasta la actualidad, que
cambió para que en la generalidad de las encuestas hoy se esté
imponiendo la opción del rechazo, es evidente que el 79 % de los
chilenos seguimos pensando que necesitamos una nueva constitución,
debemos entender entonces que el trabajo de la comisión constituyente,
definitivamente no representa a una cantidad importante de ciudadanos
que voto apruebo el 2020, yo imagino que si queremos un país con un
mayor nivel de unidad mirando hacia el futuro, requerimos de una carta
fundamental que intérprete los deseos y anhelos de la ciudadanía, aunque
es evidente que la democracia dirá lo que tiene que decir, sin embargo
tengo la percepción que una constitución que se defina en una dirección u
otra solo por un margen estrecho en su determinación, solo asegura
inestabilidad y un futuro ciertamente un tanto gris, como el que hoy
estamos viviendo, en lo personal avanzo en la lectura del texto completo
de la propuesta y sin dudas deberé asumir mi responsabilidad el 4 de
Septiembre, pero como se observa todo muy liquido es complejo hacer un
vaticinio, por cierto la violencia, la inflación, la economía y cada uno
de los problemas que enfrentamos como sociedad, no son el mejor
escenario para resolver tan importante acción, como de proveer al país
de una carta fundamental con la mayor armonía posible. Para terminar,
quiero hacer una observación, se supone que se eligió a la constituyente
por la desconfianza que se tenía a los políticos y ahora según se
indica, las coyunturas importantes no resueltas deberán resolverlas los
parlamentarios en el congreso.

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