Partir sin decir adiós… hasta siempre, querido Tres Papas…

Esta maldita pandemia se ha llevado a muchos, hemos perdido amigos, parientes, cercanos… Otrora manifestábamos el dolor con un abrazo, un sentido pésame, la compañía tan necesaria en esos momentos, la palmada del amigo que aplacaba en parte enfrentarse al adiós de esta vida… En estos meses terribles, nos han arrebatado los ritos tan necesarios en el duelo y en la intimidad de los más cercanos, hemos dejado andar ese misterioso camino de la muerte a nuestros seres queridos, la mayoría de las veces en soledad… Cuando escribo estas líneas, acompaño a mi amigo Jaime y su familia por la partida de su padre, Carlos Bustamante (QEPD), el reconocido, admirable y ejemplar Tres Papas a quien ya le había escrito en vida unas líneas reconociendo su trayectoria, su valor en los tiempos difíciles, su activismo político de toda una vida cuando de muy joven abrazaba los ideales de justicia e igualdad al alero de su partido de toda la vida, el Partido Socialista de Chile… Porque, los que estamos, debemos aprender del legado, de la historia, de lo que fuimos y de quienes hicieron posible cambios radicales en nuestra estructura social-política y se jugaron literalmente el pellejo por valores que hoy manosean sin decoro ni decencia los que se dicen defensores del pueblo, de su gente… Nada empieza de cero, nada se crea desde la nada y lo que hoy somos y lo que podamos ser, se lo debemos a los antepasados, a aquéllos que forjaron convicciones, a aquéllos que entendieron que los ideales no se transan, no se cambian, no se venden… Los que han partido nos superan por lejos en la práctica de dichos ideales, tienen grabada en sus frentes, en sus almas, en sus corazones la convicción de un mundo mejor y lucen como estandarte la consecuencia, aspecto más que apartado en la manera de hacer política hoy en día… Hay quienes insisten en la lógica del año cero, hay quienes nos tildan -con una ligereza digna de estupidez-, de ser “los representantes del fracaso de la izquierda” y con un desparpajo inconcebibles, se alzan como los nuevos portadores de la defensa del pueblo y su gente y no son más que “niños de bien” desdeñando el ayer, despreciando a los que nos antecedieron, no respetando ni la memoria ni la trayectoria de verdaderos próceres de la lucha social y de los trabajadores… Con la Partida de Carlos Bustamante se va parte de la historia de la reivindicación de los trabajadores, se va parte de la historia magallánica y de la “Rebelión de Los tira piedra”… El olvido no le puede ganar a la memoria, el menoscabo no puede superar la dignidad ni la consecuencia… La partida de los hombres y mujeres buenos, luchadores, no puede ser en vano ni menos un número más en esta macabra estadística. A los adoradores del “año cero”, a los que se creen el cuento que la defensa de la dignidad nace con ellos, les exijo respeto, les demando reconocimiento y les llamo a estudiar no los grandes discursos aprendidos para cautivar la galería, aprendan quiénes fueron los que hicieron posible que hoy puedan salir a las calles, les exijo que respeten la memoria de los que lucharon por ustedes cuando aún no nacían… La memoria no puede ser sobrepasada por la arrogancia. Hoy nos quedamos con el ejemplo de vida, nos quedamos con la consecuencia, nos quedamos con un ejemplo enorme de lucha y convicción. Recuerdo unas palabras de Salvador Allende: “Vale la pena morir por todas aquellas cosas sin las cuales no vale la pena vivir.” Adiós, hasta siempre, compañero Carlos Bustamante… Hasta encontrarnos, querido Tres Papas… Honor y gloria siempre para ti. Abrazos especiales para mi amigo Jaime, su esposa, hijos y familia. Solo se muere con el olvido. Para todos, como siempre, un abrazo.

P.D.: menos para los que menosprecian la historia y construyen luchas para sí mismos.

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