¡Otra cosa es con guitarra!
Ese ha sido el dicho más recurrente en los primeros 11 meses del mandato presidencial del magallánico Gabriel Boric Font.
El
problema está que los “músicos” comenzaron a desafinar desde la segunda
semana de instalación en el Palacio de La Moneda. Y la primera en ello
fue la doctora Izkia Jasvin Siches Pastén, primera ministra del Interior del gobierno de Frente Amplio (FA) y el Partido Comunista (PC).
Siches
es médica, experta en campañas electorales y se convirtió en ser la
primera mujer chilena en ostentar el cargo de ministra del Interior y
Seguridad Pública, desde el 11 de marzo hasta el 6 de septiembre de
2022.
Pero
sus errores fueron numerosos. La doctora no estaba prepara para el
puesto, carecía de experiencia política y en sus declaraciones caía en
el “copucheo” y “cahuineo” sin confirmar absolutamente nada.
Su equipo político y de comunicaciones no era mucho mejor, y de echo fue intervenido por el propio Boric en los primeros meses.
Eso se fue repitiendo en una serie de ministros -especialmente Giorgio Jackson
(que nadie sabe cómo todavía tiene un alto cargo- y en el propio
Presidente, que cometió impasses con declaraciones internacionales las
cuales muchas veces debió salir a modificar.
A
principios de este año la gota que rebasó el vaso fueron los
desaciertos del Ejecutivo en los indultos presidenciales que llevó
incluso a una fuerte tensión entre el Mandatario y la Corte Suprema.
En el proceso se cometieron una serie de errores que le costaron caro a la entonces ministra de Justicia, la socióloga Marcela Ríos.
A
nivel país han sido numerosos los desaciertos porque en los cargos se
han instalado a personeros políticos sin experiencia y muchas veces con
profesiones con muy poca relación con el ministerio al que acceden en el
cargo. ¡Algo inexplicable!
Si
en algo en que no cayeron la Concertación y la derecha, que gobernaron
esos cuestionados 30 años, fue en esos impasses, instalando a
profesionales capacitados en las áreas que debían liderar, pese a
también ser partícipes del cuoteo político que Boric dijo en campaña que
no realizaría, pero que igual lo terminó haciendo.
Vamos ahora a Magallanes.
Boric
manifestó que no instalaría a personeros por compromisos políticos, o
como premios de consuelo e incluso se atrevió a decir que no habría
“pitutos”, ni “amiguismos”, cosa que en Magallanes no se ha cumplido en
lo más mínimo.
La delegada presidencial, Luz Bermúdez,
de cuestionable accionar durante este primer año, está en el cargo
tras haber ido al sacrificio como candidata al Senado por el Frente
Amplio sabiendo que había un acuerdo entre la postulación presidencial
del magallánico y los Bianchi para que saliera electo senador Karim Bianchi.
Así el premio para Bermúdez tenía que ser el sueldo
más alto del Gobierno en la región, casi 9 millones de pesos brutos
mensuales por al menos un año. Por eso era muy difícil que a Bermúdez se
le sacara de su cargo en los primeros 365 días de mandato.
Usted
sabe entonces que en este primer año la sicóloga Luz Bermúdez engrosó
su cuenta corriente en más de 100 millones de pesos, lo que un sicólogo
promedio en Chile ganaría casi en 10 años.
Pero ¡bueno!
El
otro cargo que también fue un notorio premio de consuelo fue para el
enfermero del SAMU y excandidato a alcalde por el Frente Amplio, Arturo Díaz.
Su
misión era ser el vocero de Gobierno. El encargado de comunicar, el
hombre de confianza de Boric en la articulación política con los
partidos del oficialismo en Magallanes. No hizo, lo uno ni lo otro. Se
sentía incómodo. Cuando un medio no lo trataba como quería lo iba
borrando de la agenda diaria. Recibió duras críticas por no saber
liderar el proceso de asignación de fondos de medios. Con algunos
comunicadores con aspiraciones políticas tuvo duros cruces de opiniones y
tras su salida culpó a todos menos a él de no haber realizado las
labores para las que se le encomendó desde La Moneda.
Ello
repercutió en la primera grave crisis al interior del Frente Amplio al
cuestionar cómo se aguantaba numerosos errores del seremi de Desarrollo
Social y Familia, Danilo Mimica -íntimo amigo de Boric-, y a él no le perdonaron nada.
Hoy tiene muchos menos amigos (incluido Jonathan Cárcamo,
con quien no se habla) que cuando ingresó al gabinete de Bermúdez. Díaz
volvió a trabajar como enfermero, profesión que realiza muy bien, y
ahora tiene tiempo hasta para jugar pádel, pese a que ahí también su
rendimiento es paupérrimo.
Díaz se convirtió en el primer gran ejemplo en Magallanes del “pastelero a tus pasteles”.
En el cargo lo reemplazó Andro Mimica,
periodista de profesión y con una larga experiencia en medios. No tiene
problemas en hablar y sabe que el “negocio” es saber comunicar. Y eso
lo hace bien (lo aprendió en la universidad y lo heredó de su padre, el
gran Vladimiro Mimica).
Algunos
lo critican que exagera y figura mucho, porque la comparación es muy
básica: el anterior era Arturo Díaz, que no comunicaba nada. Si algo hay
que le puede pesar es precisamente su apellido: Mimica, porque es primo
del más cuestionado del gabinete: Danilo Mimica (especie de Giorgio
Jackson magallánico, todos saben porqué sigue ahí) y porque varios
integrantes de esa familia cumplen labores en el Gobierno de Boric.
Donde a nivel regional cometieron otro grave error fue en la salida de la seremi de Bienes Nacionales, Gloria Aravena,
quien no estaba cuestionada a nivel nacional, pero se le había cruzado a
la delegada Luz Bermúdez en plena campaña por el Apruebo al no acelerar
ciertas políticas públicas que le podrían haber traído réditos
políticos en el plebiscito del 4 de septiembre pasado, cuando la opción
que apoyaba el Gobierno y el Presidente Boric fracasó en Magallanes.
Aravena
es arquitecta de la Universidad de Chile de profesión y el manejo
técnico de la cartera lo sabía llevar, pero al no ser militante del
Partido Comunista (PC) fue un blanco fácil de derribar. Con esos dos
cambios Bermúdez justificaba los graves errores que cometieron en los
primeros seis meses y que los llevaron a perder estrepitosamente en
Magallanes con la opción Rechazo.
Costó
mucho más volver a instalar a un seremi de Bienes Nacionales que al
vocero de Gobierno. Y ahí vinieron nuevamente los cuestionamientos en la
designación.
¿Carece
el oficialismo de gente capacitada para instalarse en altos cargos,
donde se necesita expertice técnica, por ejemplo, en una región como
Magallanes que es la número uno en Chile en cantidad de kilómetros que
pertenecen a esa cartera política?
El
cupo es comunista. Entonces le encargaron a Dalivor Etérovic que
buscara hasta por debajo de las piedras a alguien, cuando en otros
partidos del oficialismo hay gente capacitada.
Mire, por ejemplo.
El Gobierno hoy cuenta en Magallanes con el arquitecto socialista Miguel Ángel García Caro.
Pero no han sabido aprovecharlo. Actualmente es el secretario del
Consejo Regional (CORE). Fue seremi de Bienes Nacionales, seremi de
Vivienda y Urbanismo y director regional del Serviu en los criticados 30
años de los gobiernos de la Concertación. Fue arquitecto del Plan de
Desarrollo de Zonas Extremas (Pedze). Es un profesional totalmente
capacitado para el cargo, pero es padre del actual seremi de las
Culturas y las Artes, Diego García, entonces quizás no se vería tan bien que en un mismo gabinete esté un padre y un hijo.
No
faltarán los que hagan la comparación con los Mimica, que tienen a
varios integrantes en la función pública en el mandato de Boric, pero
precisamente esa es la diferencia. Miguel Ángel es García, no Mimica.
Y
como gran solución para Bienes Nacionales, el Partido Comunista
nuevamente trae periodistas a Magallanes. Ahora fue el turno de Sergio Salvador Reyes Tapia.
Fue editor de prensa de la Radio Nuevo Mundo (del Partido Comunista) y no tiene ninguna experiencia en Bienes Nacionales.
En
sus primeras entrevistas con medios regionales destacó que se estaba
instalando en el puesto, encontró bonita la región (al recién conocerla)
y resaltó que Chile necesita una nueva Constitución, es decir, de
entrada dio a entender que también aprovechará su estada en la zona más
austral para hacer campaña política en favor de la opción que más
represente a su Partido Comunista.
Quienes
escribimos estas líneas somos periodistas y de verdad no encontramos
explicación para que uno de los nuestros, que estudió Teoría de la
Comunicación, Periodismo Informativo, Redacción, Historia de Chile,
Televisión, Radio o Periodismo Interpretativo tenga grandes condiciones
técnicas para desarrollarse en Bienes Nacional, Obras Públicas o el
Minvu, por ejemplo.
Por
eso el ¡pastelero a tus pasteles!, porque por ejemplo lo de Andro
Mimica se puede entender. El periodista conoce la comunicación y hoy la
relación de todos los medios con el Gobierno de Boric en Magallanes es
más cercana porque hay alguien ahí que nos entiende, pero nadie quiere
que al colega Reyes le vaya mal en Bienes Nacionales, pero ¡chancho en
misa!
De
esto ha pasado en varias regiones durante el verano. Algunos de los
cambios han sido para peor y ese es el riesgo. Por ejemplo, en el
Ministerio de Obras Públicas han sacado de seremi a un arquitecto con 30
años en la función pública para instalar en ese cargo a un cientista
político comunista de 27 años con cero experiencia en el MOP.
Por
eso después no nos andemos quejando cuando las cosas no resulten. Hay
que poner el refrigerador en la cocina, el velador en la pieza y el
sillón en el living, de lo contrario seguiremos pasándola tan mal como
el año pasado y este 2023 se los aseguramos… Será mucho más duro de
enfrentar.