Chile
está engalanado por su nuevo aniversario, pese a las nubes negras y
rojas, que lo amenazan desde el horizonte político, pero que nunca podrá
impedir el brillo de nuestro sol libertario y me permito brindar por
chile y todos los chilenos.
Y
cuál es el mejor regalo que podemos hacerle a nuestra Patria Grande y a
nuestras Patrias Chicas, esas donde nacimos, crecimos, estudiamos,
aprendimos a trabajar, a amar, a sufrir por los primeros dolores de la
Vida y donde forjamos los sueños de nuestros respectivos futuros como
personas?
Como
personas debemos entregarle a Chile nuestros mejores esfuerzos para que
cada día, sea Más Grande, Más Libre y por sobre muchas diferencias, más
unido y adelantamos nuestro accionar al rechazar una propuesta
oficialista que pretendía dividirnos y separarnos entre chilenos de
primera, segunda y hasta duodécima clase, según nuestros orígenes,
apellidos o color de piel.
Como
país, deberíamos, pienso yo, esforzarnos por superar las diferencias,
ensanchando los campos de la estancia de todo lo que nos une y achicando
el potrero de las diferencias, manteniendo nuestros principios
vigentes, Dios, patria, familia, libertad, y buscando los caminos
necesarios para corregir tantos y tanto desaguisados, volteretas y
mentiras que, incluso han comprometido el interés nacional al ignorar a
un alto político norteamericano, de reconocido prestigio mundial; o
correr, como una penosa ex Presidente a darse amistoso saludos con
reconocidos dictadores en entorno cercano u ofender al Embajador de una
potencia mundial, amiga de Chile, al punto que el gobierno israelí elevó
su voz de protesta.
Yo
dejo establecido que las guerras del Medio Oriente me han golpeado
siempre el corazón; sé de los planteamientos del pueblo palestino, del
pueblo judío, de los niños, de las viudas, de los ancianos, muertos y
heridos, y sé que la sangre de muchos inocentes ha regado las arenas de
esos desiertos citados por la Biblia… Pero si fuera Presidente de mi
país, sólo soy un modesto Concejal, jamás habría cometido la torpeza
reciente que ofende al pueblo hebreo, que en nada ayuda a la causa
palestina y sólo afectará a los chilenos que pudieran ser víctimas
inocentes de empresas cerradas o de la ausencia de inversiones judías en
el país.
Feo,
criticable, penoso, repudiable, el “regalito” que recibió la Patria en
su cumpleaños; un bofetón para un Ejército siempre vencedor, jamás
vencido, muchas de cuyas armas provienen de Israel y una evidencia más
de que la incapacidad, la ineptitud, la soberbia y hasta la ignorancia y
falta de visión de futuro, se ha instalado en el palacio de desgobierno
chileno, justificando aquello de que el más reciente ocupante sería un
“Homo Ineptus Rex”… aunque nuestro Gran País, sea una República “por rey
jamás regida, ni a extranjero dominio sometida”…..
Viva Chile…. viva Magallanes, viva Punta Arenas, viva Puerto Natales, viva Valparaíso, viva Limache…