La
irrupción pública de Rodrigo Rojas esta semana, más conocido por su
chapa de “Pelao Vade, nuevamente pone un problema a la Convención
Constitucional, que hartos golpes ha tenido para debilitarla y llegar al
plebiscito de salida con muchas dudas.
Las
“Tere Marinovic” o los “Pelao Vade” no hacen más que sacar el foco en
lo importante y relevante de lo que se está discutiendo, que no es otra
cosa que el futuro del país y de cómo nos vamos a relacionar por los
próximos 50 años.
¿Quién
gana con esta aparición pública y el regreso a la Convención de Rojas?
¿Qué hay detrás de esto? A uno siempre le gustaría suponer buenas
intenciones de los diversos actores que participan en la política, pero
no. Existen operaciones, que por más oscuras que sean, las llevan a cabo
con un descaro y desfachatez totales
Yo
no digo que en esta teleserie sea la oportunidad de la malicia de
terceras personas que quieren desestabilizar o “quitarle la fuerza moral
a la Convención”, tal como lo planteó el diputado y secretario general
de Renovación Nacional, don Diego Schalper, pero a lo “Bombo” Fica, es
sospechosa la w…
Mi
convicción de creer que necesitamos una nueva Constitución se funda en
lo más profundo de las desigualdades con las que mi generación ha
crecido y vivido. Con salud y educación para ricos y pobres, con
viviendas y barrios sectorizados por tu nivel económico, con separarnos y
hacernos creer que de verdad somos tan distintos y casi irreconciliable
entre los que más amasan fortunas y los que la tiene que pelear día a
día para alcanzar a llevar un kilo de pan a la casa. Yo me niego y
rebelo ante ese sistema.
Dicho
esto, necesitamos que los convencionales vayan juntando hebra por
hebra, con precisión y sin demora, para terminar el traje del Chile del
futuro. No hay que ponerse creativos ni mesiánicos, solamente guiarse
por el sentido común y hacer valer la voluntad popular que se expresó
con fuerza durante todo el estallido social.
Claro
que para el nuevo Chile naciente tenemos que llegar a acuerdos. Qué
haremos con las pensiones, cómo se financiarán los derechos sociales,
las bases de la institucionalidad, rol del Estado, nuestras
organizaciones políticas, formas de los poderes Legislativo, Ejecutivo y
Judicial, solo por nombrar algunos que ya se discuten en la Convención
Constitucional.
Temas
de fondo que deben tomarse la agenda, que nuestros constituyentes sean
agentes de la voluntad de las personas, que no se transformen en una
nueva cámara, donde crean que sus intereses personales necesariamente
son los de todos nuestros conciudadanos.