Cuando
hoy se avanza, y con justa razón, en las nuevas tareas específicas que
tendrá Magallanes en los próximos años se nos olvida algo: nuestra mesa
tiene tres patas y se desequilibra.
El hidrógeno verde, turismo, minería y acuicultura, por nombrar algunas
materias, serán las labores en que nuestros niños y jóvenes serán
preparados para estos desafíos que se integran en el campo laboral de
Magallanes. Pero les dejo abierta la pregunta, ¿Quiénes gobernarán en el
futuro?
En
las últimas elecciones hemos visto un incremento en la participación
ciudadana, y creo que es una muy buena noticia que cada vez más jóvenes
se van incorporando al quehacer público.
¿Qué
nos está pasando?, ¿dónde está el ánimo cívico de participar en la toma
de decisiones trascendentales, como lo son elegir las autoridades? El
miedo y los vaticinios que hablaban de la escasa participación ciudadana
se van haciendo añicos frente a una nueva generación que exige tomarse
los espacios.
Pero
los que creemos y somos fervientes defensores de la libertad no le
tenemos miedo a la información, no le tememos a que los ciudadanos se
ilustren y sepan sus derechos y qué es lo que tiene que hacer, o cómo
debe actuar tal autoridad.
A
través de la ignorancia es más fácil gobernar, yo quiero que se haga
difícil la pega. Es una necesidad, por el bien común de nuestra gente,
por el engrandecimiento de nuestras comunas, de nuestra región y nuestro
país, es que quiero que vuelva la educación cívica, no solo a los
terceros y cuartos medios como lo anunció la presidenta Bachelet
mientras presidía su segundo gobierno.
Debemos educar a todos nuestros ciudadanos, pero también los políticos
deben hacer el necesario examen de conciencia y cambiar las malas
prácticas, para que el país vuelva a creer y confiar.
Démosles
la posibilidad a nuestras nuevas generaciones que sepan lo importante
del voto, entreguémosles las herramientas necesarias para que ellos
planteen las directrices de hacia dónde hay que avanzar, empoderémoslos
para que los niños más vulnerables puedan competir con los que más
tienen, que la educación no sea una barrera a la hora de poder tener
representatividad en el Congreso, en el municipio y en el consejo
regional.
Entreguemos
herramientas fuertes y nobles a los hijos de esta tierra, que cale
profundo en nuestras comunidades la civilidad. Seamos mejores vecinos,
respetémonos en nuestras diferencias… Solo así tendremos un futuro
esplendor.