Pensión Garantizada Universal

En
el primer Gobierno de la presidenta Bachelet se crea el Pilar Solidario
con la finalidad de poder garantizar derechos en materia de protección
social tanto a aquellas personas sin pensión como a aquellas que tenían
pensiones muy bajas. Una política pública que introducía la idea de un
Estado Solidario, priorizando un enfoque de derechos, de dignidad y no
uno individualista o de mercado. Después de 13 años de esta política
pública, todo el espectro político busca su consolidación o
fortalecimiento, pero reconociéndola como un derecho permanente de las
chilenas y chilenos.

El
presidente Piñera hace una semana, en medio de la carrera presidencial,
anuncia un proyecto que busca reemplazar el actual Pilar Solidario,
para dar paso a una Pensión Garantizada Universal.

El proyecto
propone una pensión de 185 mil pesos a todos quienes tengan 65 años o
más, estén activos o pensionados, si están en el 80% de menores ingresos
en la población. Desde partidarios del Gobierno a oposición han visto
con agrado el anuncio, ya que el espíritu de esta continuidad de
política pública es garantizar que las personas en edad de pensi
onadas
tengan un ingreso mensual que, aunque mínimo, les evite una condición
de pobreza. Pese a que aún no se dan detalles de cómo será financiada
esta medida o si trae letra chica como ha sido costumbre en la actual
administración, la voluntad de las distintas fuerzas políticas al
parecer ya es una batalla ganada.

En
la carrera presidencial, con diferencias importantes, ambos candidatos
se han referido a la pensión universal, en realidad para referirse y
englobar una serie de medidas impulsadas por Bachelet: Pensión Básica
Solidaria de Vejez; Pensión Básica Solidaria de Invalidez; Aporte
Previsional Solidario de Vejez y un Aporte Previsional Solidario de
Invalidez. El candidato de derecha habla de mantener las políticas,
sumándose a la prop
uesta
del Gobierno en cuanto a monto y cobertura. Por su parte, Gabriel Boric
propone una Pensión Básica Universal de $250 mil mensuales, como un
monto base parejo, sin considerar el ahorro previo de la persona, con
cobertura del 100%. En el caso de la propuesta del Gobierno y su
candidato aún no se sabe de dónde saldrán los dineros, a diferencia de
Boric que para su concreción requiere la aprobación previa de una
reforma tributaria, por lo cual la implementación de la pensión
universal sería gradual.

Tarea pendiente aún es buscar un acuerdo que nos permita
tener un sistema de pensiones que esté acorde a nuestra realidad y los
nuevos tiempos. Cualquier medida que busque un nuevo sistema de
pensiones deberá buscar acuerdos amplios frente a una composición
equilibrada de las fuerzas políticas en el Parlamento, que podría
limitar cambios radicales. Se deberá discutir entre mantener el actual
sistema de AFP, aumentando la tasa de cotización en un 4% con cargo al
empleador, o hacer un cambio institucional radical en materia de
pensiones, eliminando las AFP y pasando a un sistema público con un
fondo colectivo a través de un aumento de cotización también con cargo
al empleador del 6%. Entre capitalización individual o fondo colectivo
se enfrascará el debate legislativo, que tiene como antecedente que la
gente a partir de los retiros de pensiones asumió que esa plata es suya.
En este escenario no sería raro que la propuesta de Bachelet de un
sistema mixto vuelva a ser alternativa para avanzar gradualmente a un
sistema de seguridad social. Quién lo diría.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS