Otras
de las largas filas de las que fuimos testigos los magallánicos a fines
de marzo, antes de implementarse la cuarentena en Punta Arenas fue la
que buscaba la renovación de los permisos de circulación. Es lamentable
que ello ocurra en medio de una crisis sanitaria, pero más lamentable
aún es que los distintos estamentos del Estado son incapaces de
coordinarse adecuadamente a fin de anticipar problemas y procurar
soluciones eficientes. Ocurrió también con el cobro de los seguros de
cesantía. Porque en el caso de los finiquitos de empresas, es una
incongruencia en la que cayeron numerosas empresas de la región. Pero
volviendo a los permisos de circulación, cuando a mediados de marzo ya
estaba declarada la pandemia, los municipios así como el gobierno
debieron haber previsto medidas para evitar las típicas aglomeraciones
que se producen conforme se aproxima la fecha límite para el pago del
permiso de circulación, el último día de marzo. Un proyecto de ley
presentado por un grupo de diputados a mediados de mes buscaba facultar
al Concejo Municipal para aplazar la fecha
tope, lo que fue aprobado en sala pero luego rechazado en el Senado por
considerarlo inadmisible, pues se trata de una materia de iniciativa
exclusiva del Presidente de la República. Por estos días en Punta Arenas
los usuarios no pueden renovar los permisos de circulación de manera
online porque la página no está disponible, ya que con todos los
impasses que hubo para aprobar la prórroga del pago se está arreglando
la situación. Todas sabes que estamos ante algo nuevo. Nunca en los
últimos 100 años nos habíamos enfrentado a una emergencia como esta,
pero es bueno que las instituciones del Estado y los entes municipales
estén preparados. Ahora es solo improvisación, nada más.