Personalidad

Todos
hemos escuchado frases similares a estas: “esta persona no tiene
personalidad.” Esta frase es errónea, porque todos los seres humanos
tenemos personalidad. Además, esta es única e irrepetible.

La
personalidad es un concepto básico dentro de la psicología, a lo largo
de la historia ha recibido numerosas definiciones. La forma más simple
de definirla es la manera habitual que tiene una persona de comportarse.
La personalidad es un patrón que abarca las actitudes, pensamientos o
sentimientos de una persona. Además, permite que un ser humano pueda
desenvolverse en entornos sociales. A la par, la personalidad es lo que
diferencia individualmente a una persona y la distingue de otra.

Existen factores que son determinantes en la personalidad y son los siguientes:

– El temperamento, es la base biológica de la personalidad y está determinado por la herencia y el desarrollo neuropsicológico.

-Cuando se habla de carácter se hace referencia a
las características que tiene un mayor peso la influencia del ambiente,
es decir, el aprendizaje. Es adquirido, unido a factores educativos y
culturales. Este aspecto de la personalidad es
el que permite interiorizar las normas sociales y ajustarse a éstas.

El estudio de la personalidad como un área de la psicología, empezó a fines de la década de los 30 y, a partir de allí, se formularon las grandes teorías de la personalidad

Una forma de clasificar la personalidad son las dimensiones extroversión
e introversión. Desde esta perspectiva todos los seres humanos se
pueden situar en este continuo. Algunas personas t
enderán a ser mas extrovertidos y otros más introvertidos y otros se situarán entre estos polos.

La
extroversión es una característica propia de personas cuyo interés está
centrado en el ambiente y en las personas que le rodean. Poseen u
tendencia a las relaciones sociales y a la comunicación. Se caracterizan
por ser personas muy sociables que necesitan estar en continuo contacto
con la gente, compartiendo y realizando actividades juntos. En una
fiesta, por ejemplo, es muy probable que las personas extrovertidas
tiendan a hacer bromas, a bailar en el centro de la pista, a conversar
con gente que hasta antes del evento no conocían de nada; es en este
tipo de reuniones numerosas donde estas personas ponen a prueba su
extraversión al máximo, dado que sienten, de alguna forma, la
responsabilidad de generar un clima agradable.

-Mientras que los introvertidos tienden a ser pasivos, poco sociables, atentos, reservados, reflexivos, pesimistas y tranquilos.

Muchas personas se preguntan: ¿quién está bien y quién está mal? La respuesta correcta es: ninguno. Porque va a depender de las funciones que cumplan las personas y dónde van a ser útiles
y van a sentirse bien. Por ejemplo, una persona introvertida se ajusta
con mayor facilidad desempeñándose en una biblioteca. Sin embargo, un
introvertido
trabajando
como vendedor, podría significarle incluso muchos sufrimientos. No
obstante, una persona extrovertida podrá desempeñarse de manera adecuada
y probablemente feliz y exitosa en este
últim
o cargo.

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