¿Seguridad o libertad de expresión? En estos últimos días hemos visto como la agenda pública se disputa, se enemista, por la participación en el Festival de Viña del Mar de Peso Pluma, uno de los cantantes más exitosos del año 2023 y que acaba de ser confirmado como protagonista en Coachella, uno de los tres eventos musicales más importantes del mundo.
El debate, que a veces se entiende y otras no, tiene distintas miradas. Chile sale al mundo porque está aproblemado de la participación de un cantante, que, por pantalla abierta, entonará -si es que así se puede decir- canciones que hacen alusión al narco. ¿Se justifica toda esta parafernalia?
Creo que las razones existen y más allá de cualquier intento de minimizar, desdramatizar, ridiculizar la opinión del otro, cada uno tiene su punto de vista. Peso Pluma ya se convirtió en un problema político. Si bien el gobierno, o las autoridades, opinológos, que critican que Peso Pluma se suba a la Quinta Vergara por sus canciones alusivas al narco, caen en un sistema de discriminación. Hasta el día de hoy, Peso Pluma no ha sido protagonista de ninguna comisión de delito por las letras de sus canciones.
Sin embargo, la preocupación de fondo es totalmente válida: Chile vive hoy su peor crisis de seguridad. Donde los delitos comunes se convirtieron en delitos de dolo directo porque el crimen organizado, el narcotráfico, está impuesto en el país y le gana la batalla al Estado y la Sociedad. La narcocultura es algo que se tiene que erradicar en el país, pero eso pasa principalmente por la acción de las autoridades con una propuesta integral en la materia que hasta ahora ni siquiera se ve por el actual gobierno.
Por otro lado, las razones también son válidas. Se atenta contra la libertad de expresión. Peso Pluma es un cantante reconocido el mundo. Y además, que dicha censura se establecería como un precedente o forja moral en el país, tanto así, que tendríamos que revisar todo lo que vemos en nuestros tiempos de ocio, que ya cuesta, para ver si es factible o no a la sociedad de estos tiempos.
Si fuese así, ni las series de Pablo escobar, ni Peaky Blinders que hace eco del crimen organizado, serían series que se podrían ver en Chile bajo ese catálogo moral. Solo como ejemplo.
¿Daba toda esta polémica de Peso Pluma para replantearnos lo que hacemos en nuestros tiempos de ocio y lo que consumimos de aquello? ¿Da para tanto? Es una buena pregunta, pero que es muy difícil de responder, porque cada uno tiene su argumento válido. Lo único que sabemos por ahora es que Peso Pluma está más que confirmado para su presentación en el Festival de Viña.