Desde
hacía más de un siglo que Punta Arenas mantenía una deuda con el piloto
Luis Pardo Villalón. Y el municipio encabezado por el alcalde Claudio
Radonich se encargó de pagarla, en hora buena, y esa bella estatua a
orillas del Estrecho de Magallanes hoy es un paseo obligado de cuanto
turista recorre nuestro hermosa Costanera. En 2016 se había cumplido un
siglo de su heroica gesta y en estas líneas de Pingüino Multimedia
escribimos muchas líneas
por ello. Y no nos cansamos. La capital magallánica tenía que
homenajear a un héroe de paz: el piloto Pardo, quien al mando de la
escampavía “Yelcho” rescató a la expedición inglesa desde la isla
Elefante en 1916. Por más de un siglo la capital magallánica estuvo en
deuda con la historia. Usted sabe que en Punta Arenas apenas tenemos una
calle que lleva su nombre, y son un par de cuadras que nacen en Zenteno
y terminan en Avenida Bulnes. Hasta antes de la bella estatua -por la
que lucharon por más de 60 años los amigos de la Hermandad de la Costa-
en la capital regional no teníamos nada más que recordada a un héroe
como se lo merece. No tenemos un centro educacional con su nombre. A
nivel país algunos han hecho justicia. En Valparaíso y Santiago hay dos
escuelas municipales que llevan el nombre de Piloto Pardo. Pero los
textos de historia tampoco han sido justos. En Inglaterra, Ernest
Shackleton fue recibido como héroe. Tiene estatua y la Armada británica
le rinde los honores que ellos creen que se merece. Pero en Chile no nos
queremos, ni queremos a quienes hacen bien las cosas. Nos gusta
destacar lo malo y siempre andar viendo el vaso vacío. Numerosas
autoridades llenan discursos y hablan maravillas de Pardo, pero a la
hora de “los quiubo”… muy poco hicieron, y para qué decir de quienes llevan años representándonos. La historia la escriben los hombres,
y nosotros mismos somos los encargados de escribir una nueva y rendirle
el homenaje que se merece el piloto Luis Pardo Villalón.