Plebiscito e indecisos

Cuando las encuestas a
11 días vaticinan un resultado estrecho entre las opciones Apruebo y
Rechazo, los comandos se despliegan masivamente en el territorio con la
finalidad de conquistar el voto de un gran porcentaje de ciudadanía que
se mantiene indecisa. Los electores han sido expuestos a un sinfín de
información en torno a la Constitución, muchas veces falsa o
tergiversada, incluso antes de terminarse la redacción del texto. Por
eso quizás el número de indecisos ha variado constantemente, incluso
aumentando, y cada nueva información o interpretación hace que el
elector dude de su opción inicial.

A
punto de finalizar el periodo oficial de campaña el porcentaje de
indecisos aún es alto y variante. Hasta el mes de julio la ciudadanía
inclinaba su decisión en relación a cómo se había percibido o
desarrollado el proceso constituyente; sin embargo, en el último tiempo,
en la medida en que las campañas se han desplegado, difundiendo la
propuesta constitucional, ha cobrado más protagonismo el contenido y los
electores se han inclinado hacia una u otra opción.

La
ciudadanía ha expresado legitimas dudas en la medida en que se informa
sobre la propuesta constitucional. En la medida en que se difunde y
explica la Constitución las dudas desaparecen y el Apruebo ha comenzado a
crecer en la población y también en las encuestas. Hoy se puede
concluir que la definición entre el Apruebo y el Rechazo dependerá de
cómo la campaña logra que la gente se informe y decida concurrir a
votar. La franja electoral siempre tiende a producir un efecto sobre la
decisión de voto de los indecisos; sin embargo, las encuestas no
alcanzan a evaluar su efecto. Una campaña con un fuerte contacto con la
gente y el compromiso de muchos voluntarios en terreno, seguro marcarán
la diferencia estos últimos días de campaña.

Si
bien el Gobierno y la campaña del Apruebo son temas que corren por
carriles separados, es evidente que la ciudadanía evalúa la gestión del
presidente Boric para tomar la decisión de Apruebo o Rechazo. Ha sido el
propio Gobierno quien ha vinculado la factibilidad de su programa con
la implementación de la nueva propuesta constitucional. De esta forma,
los constantes errores de algunos ministros o la falta de empoderamiento
de algunas autoridades regionales perjudican la opción del Apruebo.
Haciendo a esta altura ciencia ficción, junto con pedir que diversos
personeros de gobierno no cometan más errores, hubiese sido una señal
oportuna un cambio de gabinete a nivel nacional y regional que, aparte
de necesario, con seguridad pudo haber dado un impulso a la opción del
Apruebo. Con seguridad con la Constitución aprobada serán otros rostros
los que se abocarán a la tarea de su implementación y buscar los puntos
de encuentro entre visiones hoy por hoy antagónicas.

Al
igual que la última elección, se requiere que masivamente la ciudadanía
comprometida por los cambios concurra a las urnas. Sin embargo, solo el
plebiscito de entrada y la segunda vuelta presidencial motivaron al
electorado, logrando superar el 50% de participación. A pesar de que la
próxima elección es obligatoria, las expectativas de participación
electoral, pese a las multas, hacen pensar que podríamos superar apenas
los 9 millones de electores, equivalentes al 60% del padrón. Una mayor
participación sin duda favorece la opción del Apruebo; por tanto, el
esfuerzo en esta última semana es redoblar el despliegue por llegar a la
mayor cantidad de electores y hogares con información clara y objetiva
de las ventajas de la nueva Constitución. Solo eso basta para motivar la
participación y hacer que el Apruebo gane. Súmese a la tarea de
difundir la Constitución. Yo voto Apruebo.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS