Debemos
tener una absoluta claridad que el mundo tras la pandemia será
definitivamente otro. Se producirá un retroceso inimaginable. América
Latina y el Caribe serán los más afectados y nuestro país uno de los que
sufrirá le peor caída, porque nuestra crisis incluso partió meses antes
que en el resto. La alta cifra de contagios por Coronavirus en el
mundo, podría ver un aumento de 45 millones de personas bajo la línea de
la pobreza durante 2020, sumado a 28 millones que quedarán en situación
de extrema pobreza debido a los efectos económicos de la crisis
sanitaria, advirtió la ONU, que aseguró que la cooperación internacional
será clave para ir en ayuda de la población más vulnerable. El informe
de Naciones Unidas “El Impacto del Covid-19 en América Latina y el
Caribe”, basado en datos obtenidos por la Comisión Económica para
América Latina y el Caribe (Cepal), dependiente del organismo global,
afirmó que la llegada de la pandemia, justo en momentos de dificultades
económicas en varios países de la región, provocará una contracción del
PIB regional de 9,1% para 2020, en lo que será la “mayor recesión
económica en 100 años”, impulsada principalmente por una caída del 20%
de las exportaciones y el envío de remesas, además de la disminución del
turismo, que representa una parte importante del empleo en varios
países del territorio. El estudio afirma que esta fuerte caída de la
actividad económica elevará la tasa de desempleo del 8,1% en 2019 al
13,5% en 2020, lo que a su vez tendrá un profundo impacto a nivel
social. Y es que la tasa de pobreza crecería 7 puntos porcentuales a
fines de año, hasta alcanzar el 37,2% de la población, lo que se traduce
en 230 millones de personas, mientras que la pobreza extrema pasaría
del 11% al 15,5%, un total de 96 millones de personas.