Llevamos
varios meses en que los siete candidatos a la Presidencia de la
República están apareciendo a diario en los diversos medios de
comunicación y redes sociales de nuestro país. Y a pocos días de las
elecciones no los hemos escuchado hablando fuertemente sobre la
necesaria descentralización que necesita el país. Porque en esta larga y
angosta faja de tierra es sumamente necesario ser más solidario con las
regiones que luchan por su integración territorial y esta disposición
de los gobiernos no se ha visto del todo reflejada y es por eso que
desde la zona más austral los tildamos de centralistas. Los candidatos
presidenciales deben saber que necesitamos que se nos solucionen los
problemas existentes, ya que la gente que vive en las zonas extremas del
país requiere de usufructuar de los adelantos que la modernidad ofrece a
todos los habitantes del mundo. Por ejemplo, ¿saben nuestros
abanderados que quieren llegar a La Moneda que en nuestra zona no
tenemos una conexión a internet que satisfaga las mínimas necesidades?
Magallanes, como región, y la Patagonia, como un territorio alejado del
continente, merecen también una atención preferencial por parte de los
organismos del Estado, ya que a cada instante están haciendo patria y no
les queda otra alternativa que seguir luchando y aferrándose a su medio
con la escasez disponible y lo que la naturaleza les ofrece; por lo tanto, la subsidiariedad del Estado en muchos aspectos es vital para la población y en consecuencia son problemas de primera necesidad. En vista de esta realidad diferente a la que
los citadinos tenemos, se debe mejorar la sintonía para ayudarnos como
región aislada del resto del país y donde todo lo que se necesita para
sobrevivir es bastante más caro en relación con lo que sucede en otras
regiones. Por eso se insiste en la necesidad de que haya un sueldo regionalizado superior al que existe en todo el país, y este mayor ingreso permita a todos los trabajadores y sus familias solventar los altos costos de los productos que llegan a la región por diferentes conductos, y así puedan vivir en forma más digna.