Durante
la última semana se ha centrado un debate sobre si se debían aprobar o
no los costos de mantención de un futuro centro deportivo (no hay
diseño, lugar ni nada en concreto) para que se inicie un proceso
administrativo desde la Municipalidad de Punta Arenas, para que,
próximamente y sin fecha, se viera la posibilidad de levantar un nuevo
recinto.
Pues
bien, como ciudadano de la comuna, siento que esta discusión ha estado
llena de falsas ilusiones, de grandes titulares y aprovechamientos
políticos inmediatos, que más que nada frustra a toda una comunidad y
confunde más que esclarece.
Lo
primero es aclarar a todos los deportistas amateurs que esperaban tener
un nuevo lugar para arrendar una cancha de futbolito, vóleibol,
básquetbol u otro deporte; este proyecto no era para ellos. ¿O realmente
esperaban que se hiciera un proyecto de miles de millones de pesos para
que les arrendaran una cancha para jugar una pichanga en la semana?
Segundo,
se debe definir qué se busca con esta inversión. Pensamos en ingresar a
los circuitos profesionales de los deportes, lo que nos permita tener
eventos deportivos regularmente y que atraigan a más de 4.000 personas
constantemente; pues, si no es así, no entiendo hacia dónde se quiere
avanzar.
Tercero,
existen proyectos que están esperando por ser concretados, solo un
ejemplo, el complejo deportivo del Barrio Sur, que descansa el sueño de
los justos, con grandes anuncios, pero poco avance. ¿No sería mejor ir
concluyendo las promesas que se les han hecho a las vecinas y vecinos en
sus propias narices?
Cuarto,
y para mí muy importante, tenemos gimnasios que dependen de la
municipalidad absolutamente abandonados en lugares donde se necesitan
con urgencia. Ahí sigue la infraestructura del Pingüino y de la Lorca,
soñando con que se les mire de una vez por todas para que la comunidad,
los barrios, puedan hacer deporte y recrearse con dignidad. Años
esperando y no son capaces ni de sacar un FRIL para darles una mano. No
se han preguntado cómo se sienten las niñas y niños de esos sectores
populares de la ciudad al escuchar esta espuria discusión.
Ahora
bien, para justificar la inversión se ha dicho que es para tener un
recinto para tener artistas connotados en Punta Arenas. Si es así,
dejemos de hablar de un recinto que tiene vocación de albergar el
deporte y hablemos derechamente de una sala de uso múltiple, hecha para
esos fines, y no la venta de humo que nos venimos tragando todos estos
últimos días.
Para
finalizar, quiero recordar que en el Concejo Municipal del periodo
2012-2016, donde con orgullo me tocó participar en mi labor de concejal,
aprobamos de forma unánime un proyecto en el Parque María Behety para
más de 4.000 personas. Pues bien, han pasado 6 años y siguen dando
vueltas en círculo como cual perro quiere morder su cola.