El
comportamiento del dólar no es nada nuevo ya que refleja el estado de
animo socio económico que existen en los distintos países. Su
importancia surge luego del acuerdo de Bretton Woods firmado en 1944 en
donde surgen ciertas medidas para las economías más importantes en el
mundo. Dentro de esas medidas se encuentra la creación del Banco Mundial
y del Fondo Monetario Internacional y por supuesto, la dolarización de
las operaciones comerciales.
En
aquella época -donde comenzaba a finalizar la 2da Guerra Mundial- las
economías se encontraban alicaídas y con escasas reservas de oro que
puedan sustentar sus monedas. La excepción era Estados Unidos que tenía
una moneda firme y que podía responder a los avatares que sufría la
economía mundial. Es con esto que Estados Unidos se convierte en una
especie de aval económico que fue aceptado por todos los países.
Ahora
que ya respondimos la razón de la dolarización de las operaciones
comerciales, debemos entrar en una nueva interrogante: ¿Por qué sube o
baja el dólar en Chile?
Las
respuestas que surgen en los medios son múltiples. Escuchamos por ahí
que la culpa proviene de la nuevas variantes del Covid19; también surge
la idea de que los empresarios tienen una especie de cúpula que se reúne
cada cierto tiempo para realizar presión monetaria y generar un caos
social y la que más me gusta proviene de las redes sociales que indica
la existencia de una organización secreta que controla el dólar para un
nuevo orden mundial. Pero la verdad que la realidad dista mucho de
aquellas conspiraciones.
Las
variaciones del dólar responden a las expectativas. Una expectativa es
la posibilidad de que ocurra algo y esta posibilidad es razonable ya que
no se trata de una sencilla ilusión. Por ejemplo, cuando una persona le
anuncian la posibilidad de obtener un ascenso en su trabajo, esto
ocasiona consecuencias, es decir, esta persona tendrá una propensión al
consumo. En palabras sencillas, gastará el dinero antes de recibirlo
producto de la expectativa favorable. Si esto lo llevamos a un escenario
político como lo ocurrido en la elección de segundo vuelta
presidencial, las expectativas para algunos sectores es de
incertidumbre, no por que desconfíen de las políticas que serán
instauradas sino más bien por la falta de información que surge luego de
cualquier proceso de elección.
Ante
esta situación los inversionistas tratan de resguardar su dinero y
precisamente ese resguardo no surge en un peso chileno devaluado que
trae consigo una inflación algo volátil que podría llegar al 7%, sino
que buscan una moneda que sea algo más estable en el largo plazo y
eligen el dólar. Esta alta demanda de seguridad monetaria lleva a
propiciar una escasez de dólares que produce el mencionado aumento.
Es
de esta manera que es muy importante entregar ciertas claridades sobre
las nuevas políticas y reformas que serán iniciadas por el nuevo
gobierno ya que eso entregará ciertas tranquilidades que llevaran a
propiciar nuevamente una expectativa favorable sobre los mercados. Por
lo pronto ya sabes que cuando compres en alguna plataforma comercial que
no sea de nuestro país y te cobren en dólares es producto del acuerdo
de Breton Woods y no de una conspiración secreta.