La
alta participación ciudadana en el Plebiscito Constitucional chileno de
salida, el cual aprobaba o rechazaba la propuesta de nueva
Constitución, fue histórica. Nunca habían participado tantas personas en
elecciones democráticas en Chile, alcanzando un 85% de electores. La
herramienta democrática denominada plebiscito consiste en preguntar la
opinión de la ciudadanía sobre temáticas políticas que les afectan. Se
considera un acto de deliberación racional, que supera la lógica de la
democracia indirecta, permitiendo a las personas representarse a sí
mismas mediante un voto.
La
valoración formal de esta herramienta contrasta con problemáticas que
la ponen en discusión, derivadas de tres supuestos cuestionables:
Primero,
el plebiscito presupone un sistema de información libre e igualitario,
en que todas las personas pueden acceder y comprender los contenidos de
la discusión democrática asociados a la herramienta plebiscitaria. Sin
embargo, existe un acceso desigual a la información, junto con
diferentes niveles de educación, que impiden una comprensión equitativa
de los temas susceptibles de deliberación y, además, existe la
posibilidad de obstaculizar el sistema de información mediante datos
falsos y manipulación mediática asociadas a poderes públicos o privados,
generando influencias que distorsionan la percepción de la realidad.
Segundo, la herramienta plebiscitaria supone una forma racional de comunicación
en la sociedad, donde los contenidos del debate se entregan de forma
transparente para ser sometidos exclusivamente al escrutinio de la
capacidad racional de cada persona. Junto a esto, se supone que la
honestidad intelectual y el comportamiento ético orientan el debate y la
deliberación final; sin embargo, ni la comunicación política en la
sociedad es un fenómeno exclusivamente racional, ni las personas actúan
siempre con honestidad y ética en el debate político, generándose
múltiples situaciones en que dominan las pasiones, incluso de forma
agresiva y destructiva.
Finalmente,
en tercer lugar, la idea del plebiscito democrático supone una razón
instrumental en la población, en donde las personas son capaces de
elegir lo que más les conviene, entre una serie de alternativas
distinguibles, sin afectarse por sentimientos que los obligaran a
comportarse de forma irracional, por ejemplo, evitando sufrir emociones
que los arrastren a tomar decisiones inconvenientes para sus propios
intereses. Sin embargo, es evidente que muchas personas actúan en contra
de sus propios intereses, sin necesariamente decidir lo que más les
conviene.
Por
estas razones, las votaciones de los plebiscitos no siempre son una
respuesta a la pregunta explícita del mismo plebiscito. En este sentido,
la mayoritaria opción por el Rechazo no es necesariamente fruto de una
reflexión racional informada en que se evaluó la conveniencia de la
decisión de rechazar una propuesta específica. Los resultados del
plebiscito son una respuesta a múltiples problemáticas que sufre la
sociedad, encontrándose en el Rechazo una crítica más amplia hacia el
sistema político en su conjunto y no solamente a la propuesta
constitucional.