El
viernes recién pasado hice la presentación oficial de “Mis Discursos
por un Chile Mejor”, una breve recopilación de cinco discursos que
pronuncié entre abril de 2016 y abril de 2017 y que, considero,
representan en gran parte lo que es mi postura frente a la labor pública
y, particularmente, sobre la política. Primero que todo quiero
agradecer de corazón la generosidad que tuvo conmigo Felipe Berríos,
sacerdote jesuita y amigo quien, desde su casa en La Chimba, en
Antofagasta, me honró al aceptar escribir el prólogo de la publicación.
Sus palabras y su cariño me emocionan profundamente.
También
quiero aprovechar de agradecer el privilegio que tres mujeres
destacadas, inteligentes y de gran vocación pública, hayan aceptado
comentar mi libro. Se trata de Paula Narváez, psicóloga y militante del
Partido Socialista, ex ministra de la Secretaría General de Gobierno de
la Presidenta Bachelet y asesora de ONU Mujeres, entre otros cargos de
relevancia. Carolina Tohá, militante fundadora del Partido por la
Democracia, quien ha sido ministra, diputada y alcaldesa entre otras
importantes funciones. Y finalmente una mujer magallánica que no
necesita mayor presentación, Patricia Stambuk; periodista, escritora y
la primera mujer miembro de número de la Academia Chilena de la Lengua.
Un lujo de panelistas sin quienes la actividad no habría tenido la misma
dimensión.
Siempre
es difícil hablar de una misma, pero en esta ocasión no tengo más
alternativa que referirme a las ideas que están plasmadas en este libro
que, lo digo con toda sinceridad, no tiene ninguna pretensión y que
siempre pensé como una manera de dejar registro para cualquiera que
pueda interesarse.
El
libro parte con el discurso que pronuncié en el funeral de Estado del
ex Presidente Patricio Aylwin Azócar, acto con el que culminaron una
serie de actividades protocolares de profundo sentido republicano. En
ese momento, como presidenta de la Democracia Cristiana, me correspondió
el honor de pronunciar unas palabras. Lo cierto es que si bien tenía
preparado un discurso, como corresponde a una oportunidad tan solemne,
ya en el lugar también improvisé algunos pasajes en atención a lo que la
gente, que se volcó a las calles, nos decía mientras caminábamos desde
la catedral de Santiago hasta el Cementerio General.
“Yo
hoy con la misma humildad, con mucha más ante usted y ante todos los
que estamos aquí acompañándolo, también creo que es momento en que los
políticos pidamos perdón. Perdón por no haber actuado a tiempo, perdón
por los abusos de poder, perdón por las faltas a la ética. Perdón por a
veces haber traicionado
la confianza de aquellos a quienes representamos, sirviendo a otros
intereses y no los de las familias de chilenos y chilenas”. Todo eso lo
escribí a mano sobre el discurso que había preparado y que fue,
finalmente, lo que más marcó esa ceremonia hace ya varios años.
Los
discursos que vienen a continuación, en que siempre terminé modificando
los textos preparados, se relacionan con lo que fue la campaña
presidencial de la Democracia Cristiana que me correspondió encabezar el
2017. Al igual que el eje de lo que fue la franja televisiva en aquella
ocasión, una y otra vez volví sobre la importancia de recuperar la
confianza de la ciudadanía en la acción política en base a la ética. Tal
como he señalado posteriormente, mucha gente me decía que con ese
discurso no se ganaban elecciones, pero creo que el tiempo nos dio la
razón. Es indudable que hoy estamos atravesando una profunda crisis
ética en nuestra sociedad, donde la desconfianza y la corrupción van de
la mano y se potencian.
En
tiempos donde lo correcto muchas veces no es popular ni entendido,
permítanme citar el ultimo párrafo del prólogo hecho por Felipe Berríos
que, junto con honrarme profundamente, renueva mi compromiso con la
buena política. “Carolina ha anunciado que no se repostulará a su cargo
de senadora. Muchos no comprenden por qué si era una “carrera ganada” y
otros creen que se aleja de la política. No es así, ella comprende que
la política chilena debe buscar otras rutas de navegación, otras formas
de ser y de relacionarse con la gente, que hay que refundar la manera de
hacer política. Esa será su tarea (…) podremos ver la motivación
profunda que la guiará por mares desconocidos hacia un futuro de mejor y
de mayor servicio a su país” (el libro completo se puede descargar
gratis en www.carolinagoic.cl).