Esta
semana, una vez más, y en vista del colapso en la línea de flotación de
su popularidad, el presidente volvió a hablar de su utópica promesa de
condonar el CAE. Hasta el ministro de hacienda, quien por verse serio
siempre dijo que esta medida no era posible, hoy, probablemente
mandatado, se abre a discutir el tema. Lo cierto es que en las últimas
semanas “el castillo de pompas de jabón” terminó por caerse y esfumarse.
Las convicciones del presidente Boric se diluyeron por completo al
negar al “negro matapacos” y “salvar a las isapres”. Este giro movido
por la realidad, le costó lo poco o nada que tenía de credibilidad y las
huestes de hierro desmarcaron filas (bajó de su atrincherado 30%). Por
eso, necesitaba prometer algo emblemático para ese mundo de izquierda
radical y qué mejor que prometer lo que sabe que es imposible de
cumplir, condonar el CAE, es decir liberar de sus obligaciones a los
deudores estudiantiles. Esta medida era una de las promesas permanentes,
sin ningún sentido de realidad, como tantas otras.
Condonar
el CAE no es simple. El costo es imposible de asumir ya que implica un
4% del PIB Nacional. Estamos hablando de US$11.800 millones de dólares,
plata que no se tiene y si se tuviese, hay sin duda, otras prioridades
nacionales antes que esto. Desde ya si es educación sería la inicial.
Antes de Educación está salud, seguridad y otras. Más allá del monto y
de las prioridades nacionales, esta medida que dice ser “de justicia” es
inmensamente injusta. Por lo mismo, es esencial entender qué es la
Justicia. Esta es una virtud cardinal que busca “dar a cada uno lo que
es de propio suyo”. Busca obrar y juzgar, teniendo por guía la verdad y
dando a cada uno lo que le pertenece. Eso implica premiar a quien lo
merece y castigar a quien ha fallado. Esta medida de liberar de sus
obligaciones a los deudores es en esencia injusta. Va en contra de
quienes si pagaron y más aún cuando se busca recaudar con un impuesto a
los profesionales. O sea, quien estudió y pagó su crédito y logró ser
profesional, se le cargará un nuevo impuesto para financiar a quienes no
pagaron. Entre los que no pagaron hay quienes no pudieron hacerlo y
quienes decidieron no hacerlo. Esto lo hace más injusto para los que sí
pagaron. Hay diputados que no se titularon, probablemente para no
pagar, que son deudores del CAE y que si podrían y debieran por ética
pagar. Es más, ese simple hecho debiera impedirles ser diputados. Por
otra parte, muchos dejaron de pagar frente a los irresponsables anuncios
del ejecutivo sobre esta medida. “Para qué pagar si lo van a condonar”.
Chile es un país que premia a quienes no cumplen y castiga, a los qué
con sacrificio y responsabilidad, lo hacen.
Por
otra parte, esta medida supone que el Estado cuenta con recursos
propios, lo que no es real. El Estado NO tiene dinero. Recauda
quitándole a las personas que producen desde tributos, impuestos. Esto
no es algo que las personas de modo libre quieran entregar, se les quita
desde la fuerza. La idea de los derechos sociales gratis es una gran
mentira. No hay nada gratis en la vida. ¡Siempre lo pagas tú! Lo pagas
por adelantado desde impuestos o lo pagas después en la cuenta de los
servicios recibidos. El Estado recauda, administra y muchas veces
malgasta, presta en general servicios malos. Es por esto que en general
las personas prefieren pagar directo un servicio de su gusto. La
Educación privada es mejor, la salud privada también lo es y las
personas la prefieren.
Las
prestaciones de todo servicio, entre las que están la educación, tienen
costos de producción. Hay que pagar infraestructura, proveedores,
sueldos e imposiciones del personal y otros. Cada mes la universidad o
colegio debe tener los flujos para pagar sus obligaciones y cuando no
les da, deben endeudarse para cumplir. Nadie les condona esas deudas. La
Educación es primero un bien privado que beneficia a quien se educa.
Puede tener connotaciones públicas sólo si esa persona así lo desea y
trabaja por el bien común. Pero podría ser un beneficio sólo egoísta.
Por lo mismo, es justo que quien se beneficia de ese saber pague por el
servicio. El crédito es una invención maravillosa ya que permite contar
con flujos adelantados en el tiempo para lograr un beneficio personal
inmediato. Pero las deudas hay que pagarlas siempre. Una persona de
bien, que son muchas, independiente de los recursos económicos con que
cuente no está tranquila hasta pagar sus deudas. Una persona abusadora y
egoísta busca el mayor beneficio a costa de otros. El no pagar el CAE
perjudica a los estudiantes futuros, por lo que muchos, que si pueden
pagar y no lo han hecho, son inmorales y malas personas. Es cierto que
hay algunos que no han podido pagar, para ellos siempre ha habido
mecanismos que permiten en regla congelar los pagos o re pactar la
deuda. El tema de hoy no se trata de eso, sino que es la ideología en
acción y el populismo electoral que busca recuperar la base de
flotación. Esto es pornográfico, ya que es un anuncio sin contenido que
busca abusar de la confianza de los ilusos, ya que todos sabemos que
financieramente no se puede cumplir y que moralmente no se debe ejecutar
ya que castiga a los justos para premiar a los pecadores.