Alerta
ha provocado en algunos vecinos una serie de robos de los que han sido
víctimas en distintos sectores de Punta Arenas. En variadas ocasiones
hemos hecho referencia a la realidad que está viviendo nuestra región en
términos de delincuencia. Un presente al cual los magallánicos no están
acostumbrados y que obliga a cambiar la naturaleza de sus costumbres.
De ser una zona tranquila, segura, sin mayores riesgos, nos encontramos
con un escenario completamente opuesto, pese a la pandemia del coronavirus.
Los asaltos y robos lamentablemente se están haciendo parte de nuestra
cotidianidad. Y la seguridad a la cual acostumbramos se
convierte de a poco en un concepto lejano. ¿Qué es lo que está
sucediendo? ¿Por qué nos enfrentamos a esta ola de delincuencia y
riesgos? ¿Hasta dónde podrán llegar estas situaciones peligrosas? Para
algunos,
la población ha cambiado con el tiempo, y ahí buscan la respuesta a lo
sucedido. Pero lo cierto es que es necesario y urgente una mayor
preocupación por parte de las policías y las autoridades respecto de
este tema. Se deben incrementar las rondas en ciertos sectores, porque
de lo contrario seguiremos siendo víctimas
de inescrupulosos que se aprovechan de que algunos hogares están sin
moradores. Hay que poner fin a ello, porque por este camino nos
aproximamos a un cambio cultural negativo y que nadie quiere. La
tranquilidad de la que nos jactamos se está quedando en un simple
recuerdo en sepia o blanco y negro, como las bellas postales de la
Patagonia que nos muestran nuestros antepasados.