Dando señales claras de lo que debe ser la democracia, los dos candidatos -Beatriz Sánchez y Alberto Mayol-, de cara al país plantearon sus semejanzas y, cómo no, sus diferencias. Este ejercicio que tantos candidatos esquivan por temor al juicio popular y que evitan sin descaro alguno, es la nueva forma del debate político: les gusta que los entrevisten, dan opiniones, critican a sus adversarios, lanzan promesas a destajo pero sin que nadie los replique y como hay muchos periodistas que les siguen el juego, creen que eso es el debate haciéndose lesos a sí mismos y eludiendo el ser encarados, cuestionados frente a la ciudadanía…
En el Frente Amplio se demostró que ese temor no existe y que la única forma de debate válido es lo que hicieron Beatriz y Alberto. Hay tanta cosa turbia en los candidatos, hay “algunos” que están más cerca de la cárcel que de la Moneda, “guiñas de corte mayor”, hay tanta complacencia en la gente que olvida todo y justifica todo: por llegar al poder validan la trampa, la inconsecuencia, los delitos, los fraudes financieros, los raspados de olla, la bencina para los últimos metros de la carrera, en fin, trampa a secas a diferencia de dos candidatos que nada tienen que ocultar… No resulta para nada raro que los conglomerados oficialistas de la política nacional no quieran enfrentarse y que se estén enviando dimes y diretes a través de los medios de comunicación y no cara cara.
Obvio, me quedo con Mayol, más claridad, más contenido, más propuestas y mejor visión de país, nada de evitar respuestas como la salida al mar para Bolivia, nada de evasivas, nada de más impuestos para el sistema de extracción de nuestros recursos, nada de seguir con el modelo actual pero disfrazado de democracia y buenas intenciones… Hubo un error, a mi modo de ver, y ya lo he anticipado en estas líneas: no se trata de instalar candidatos por su simpatía o por la aceptación mediática, eso tarde o temprano cae por su propio peso, enorme error privilegiar el “rostro” por los contenidos y, en ese error, podemos retroceder más que avanzar, la tan mentada “nueva forma de hacer política” quedó en el eslogan y los poderes en juego quedaron más que en evidencia ante la ausencia absoluta de los Autonomistas que brillaron por su ausencia ante la arrolladora presencia de Giorgio y sus muchachos, ¿qué pasó?… Tengo mucha confianza en que es posible la conformación de un tejido social amplio, no excluyente, sin vetos, un movimiento social que se detenga a escuchar las necesidades y urgencias de la gente, un movimiento horizontal y no vertical que es el riesgo que corre cualquier liderazgo que se escuche a sí mismo y no a los demás…
Con el grupo Creakción estamos en esa dinámica: devolver el discurso político a la gente, ser mediadores para la conformación de un frente social… Para eso hemos traído a Mayol, luego a Luis Messina y nos resultó más que sospechoso que los que levantan la consigna de No+AFP ni siquiera lo fueran a escuchar pero sí lucen sus poleras llamativas, en fin, ningún interés verdadero… Hay que sacarse las poleras y, sobre todo, los egos… Los mesías en política no existen… Reitero, bien Mayol. Para todos, como siempre, un abrazo.
P.D.: menos para los que piensan más en elecciones que en la gente.