Es
interesante analizar que el señor Mario Marcel Cullell, sea el primer
ministro de Hacienda que visita nuestra región. ¿Quiénes eran los
anteriores?
Gobierno
de Aylwin: Alejandro Foxley; Gobierno de Frei Ruiz Tagle: Eduardo
Aninat; Gobierno de Lagos: Nicolás Eyzaguirre; Gobierno de Bachelet 1:
Andrés Velasco; Gobierno de Piñera 1: Felipe Larraín; Gobierno de
Bachelet 2: Alberto Arenas, Rodrigo Valdés, Nicolás Eyzaguirre; Gobierno
de Piñera 2: Felipe Larraín, Ignacio Briones y Rodrigo Cerda.
Hacienda
es el hueso duro de los Gobiernos, con su brazo armado que es la
Dipres. El encargado de diseñar y controlar del presupuesto de la nación
acorde a las prioridades fijadas por su Excelencia; fijar las leyes
impositivas, franquicias y regulatorias del sistema tributario y en sus
filas están los fiscalizadores y recaudadores de impuesto, entre otras
funciones. Si lo llevamos a las empresas, es el Jefe de Finanzas, que
nunca tiene dinero para compras extraordinarias, porque no hay
presupuesto.
¿Por
qué nos visitó? Por la reforma tributaria, para cerrar con su presencia
la primera etapa, siendo fiel al sello que desde un principio el
Gobierno quiere entregar a sus procesos, un pacto social, con visitas a
terreno conociendo las diferentes realidades de Chile.
¿Será
provechoso un viaje tan breve a la región? Por el viaje en avión y
visualizando que en un día solo puede conocer un par de calles de Punta
Arenas, por lo menos tiene visión práctica de nuestra lejanía y
dispersión geográfica. Conoce a las autoridades regionales y dirigentes
que se expresan, en algunos casos, acorde a nuestra identidad, con un
tono quizás más cantado, pero no por eso menos académico o profesional
que los del centro de Chile. Puede visualizar en los ojos de
magallánicos el brillo de la esperanza, de que se confía en su gestión
para llevarnos a buen puerto, en especial bajo esta tormenta mundial de
desigualdad, migración, delincuencia, narcotráfico, inflación, guerra y
una próxima recesión, de las cuales debemos mantenernos a flote. Debería
sensibilizar.
Para
unos, es solo un saludo a la bandera, pero para otros, un gesto
republicano y democrático, una oportunidad de dirigirse a las
autoridades máximas del país con respeto, certeza y apasionamiento.
Lo
que sí debe quedar claro, es que las gestiones por muy consecuentes que
sean, no necesariamente validan la totalidad de la Reforma Tributaria.
Porque la discusión está en pleno apogeo, y se esta negociando las
indicaciones para que la clase media y las pymes sean en lo mínimo
afectadas, y además evitar el ahuyentar inversionistas.
Si
ingresamos al mundo de la fantasía de Marvel y sus multiversos, donde
en su propio universo Kast, Provoste, Sichel, Artés, Enríquez-Ominami o
Parisi son Presidente, ¿enviarían a su Ministro de Hacienda a
Magallanes? Guste o no, en el gobierno del Presidente Boric, un
Ministro de Hacienda respiró aire de soberanía en Magallanes.