Nadie
(imagino), está en contra del progreso ni menos del desarrollo
productivo-económico, por lo tanto, se aplauden las iniciativas que
apunten a mejorar este aspecto. ¿Cuál es el “pero”?: la mayoría de
nuestras autoridades solo se preocupan de este aspecto, anteponen
cifras, hablan de macroeconomías, generalizan el desarrollo económico y
pocos, muy pocos visualizan que este progreso no tiene sentido si no se
piensa en cómo beneficia a la gente, un elemento que nadie pone en
primera fila y que provocó el estallido social. Hace rato (muchísimo
rato, para mi gusto), venimos escuchando este discurso: desarrollo,
progreso y la gente (usted, yo, los millones de chilenos), poco y nada
recibimos de los frutos de este supuesto desarrollo. Fíjense que
hablamos como algo natural de “zonas de sacrificio”, un eufemismo
(palabra bonita), para defender el progreso y aceptar que se pueden
sacrificar personas, es decir, anteponemos el concepto abstracto al
aspecto concreto que es la gente, y así en Chile un árbol de palta tiene
más derecho al agua (con sus respectivos defensores y legalidad por
medio) que un ser humano. ¿Son necesarias las paltas para nuestro
proceso productivo?, por supuesto, pero que me expliquen los “expertos”
el por qué las paltas son más baratas en USA que en Chile… Ahora resulta
que se aprobó la construcción del Centro Antártico (aplausos por ello),
pero… Son alrededor de 65 mil millones de pesos (lea bien, $ 65 mil
millones). ¿Traerá beneficios?, obvio, no hay duda de ello, pero ¿qué le
decimos a la gente (miles y miles) que viven en las afueras de nuestra
ciudad (algunos solo a metros de la “civilización”) y que tienen la
mierda en sus patios, no tienen servicios básicos, no tienen locomoción?
Lo peor: dineros salen exclusivamente del presupuesto regional, cero
pesos de los ministerios incumbentes, cero pesos del nivel central,
tienen el Plan de Zonas Extremas por lo tanto, arréglenselas… Ojalá que
la empresa constructora y nuestras autoridades regionales se “pongan
vivos” y no permitan que coloquen techos en este centro que a la primera
“brisa” magallánica lleguen a Porvenir… Ojalá que con la misma presteza
(espero que no presiones), destinen esa millonada (como la de la vía
elevada), para solucionar el déficit de viviendas, la proliferación de
tomas de terrenos, la preocupación por nuestros adultos mayores, las
listas de espera en los servicios de Salud, ojalá que traigan más
especialistas, ojalá que nuestras comunas tengan planta de tratamientos
de residuos y no simples basurales, ojalá que mis amigos de Puerto
Williams (y acá también), no tengan que poner un ojo de la cara para
tener calefacción, ojalá que (de una vez), se haga realidad la fibra
óptica, mejores muelles, mejores caminos de acceso, en fin, ojalá que
existan muchos más 65 mil millones para solucionar los problemas de la
gente, esa gente que sigue esperando, que sigue sin gas, sin luz, sin
agua, con la mierda hasta el cuello… Ojalá que alguien entienda que la
gente está primero, la gente, y que no sacas nada hablando de progreso o
bondades de un supuesto progreso y desarrollo cuando hay familias,
niños, ancianos que viven en el absoluto abandono. Así no me vengan a
hablar de progreso, déjense de estupideces. Para todos, como siempre, un
abrazo.
P.D.:
menos para los que prefieren el progreso a la gente, a esa gente que
sigue esperando las bondades de un modelo que solo beneficia a unos
pocos.