Proceso constitucional III

Por
todos sabido, conocido y democráticamente rechazado el “primer proyecto
de una nueva constitución”, bajo la colusión política partidista
(llamada coloquialmente cocina política) Chile está en su segundo
proceso constitucional, (parece que alguien se quiere dar un gustito)
¿verdad? En Mayo nos enfrentamos a un proceso de elecciones de
Consejeros Constitucionales y el 17 de diciembre de 2023 Plebiscito
constitucional de salida para que todos los ciudadanos expresemos si
aceptamos o rechazamos la nueva propuesta, usted y yo debemos estar
informados y conscientes para Rechazar o Aprobar.

Para
esto es importante saber que es y para qué sirve la carta magna o
constitución política de nuestro país. Para esto deseo iniciar
recordando que NO ES la constitución:

 Una Constitución NO ES una lámpara que cumple deseos y entrega premios o beneficios para quienes se acogen a ella.

 NO ES una casa para todos, como es la caricatura que algunos populistas usan para vender falsas ilusiones.

 NO ES una lista de DERECHOS.

 NO ES una carta escrita a papá NOEL (mal llamado en chile viejito pascuero)

¿Entonces que es? Siempre deseo hacerlo de manera didáctica y practica las definiciones.

 Una constitución política es literalmente el rayado de la cancha para establecer límites entre el estado y los ciudadanos.

 La constitución otorga PODER al gobierno de turno, a través de nuestro
voto de confianza, por esto debe tener límites establecidos.

 La constitución política debe establecer que figura de estado tendrá
Chile, de acuerdo a esto otorga un sistema de administración.

 La constitución debe RECONOCER los derechos naturales e intrínsecos de
cada ciudadano nacido o residente en el territorio, un ejemplo; Derecho
Natural de Objeción de consciencia, que actualmente es tan necesario
frente al tsunami de ideologías que están empeñado a obligarnos
totalitariamente: pensar, hablar, aceptar dejando de lado el sentido
común, la ciencia, la biología humana etc.

 La constitución debe reconocer la DIGNIDAD HUMANA y LA IGUALDAD ANTE LA LEY.

 Pero también debe establecer Deberes, pues si bien la declaración de
DDHH establece la base de derechos naturales, pero cada nación debe
establecer DEBERES. Un principio de educación cívica es que cada
ciudadano debe saber y reconocer donde inicia su metro cuadrado y donde
termina, conocer los límites, este es el primer DEBER ciudadano natural
y humano.

 Lo más importante desde mi perspectiva es poner LIMITES entre el estado
y la ciudadanía, también establecer límites del ejercicio de los
poderes del estado, esto pues a través del voto ciudadano nosotros
traspasamos autoridad cívica para ADMINISTRAR a los políticos (gobierno
de turno) a esto se le conoce gobierno. Si no están claros esos
límites podemos entregar literalmente la administración nacional a un
DICTADOR totalitario escogido democráticamente, como osan decir los
gobiernos totalitarios actualmente.

Ciudadanos
Conscientes como nos decía el chapulín colorado debemos estar con la
“antenitas” activas. NO es tiempo de dormir, no es tiempo de estar
siendo “hechizados” por los ofertazos populistas o los bonitos cuentos
de Hadas, pues no existe el maravilloso mundo del colectivismo social,
por esta razón yo RECHAZO este proceso constitucional totalitarista
impuesto por la colusión política en nuestro país.

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