El
avance en una mayor participación de la mujer en todas las áreas,
sectores y actividades no sólo es necesario, sino fundamental, por el
valor que tiene su contribución a la toma de decisiones, que además
afectan sus propias vidas, así como también aporten sus conocimientos y
experiencia, en beneficio de un desarrollo equilibrado y una mejor
sociedad para todos. Supone un modelo más inclusivo y una virtuosa
complementación entre los roles y el trabajo de hombres y mujeres, para
conformar una humanidad diversa y equitativa.
Es
trascendental que el empoderamiento económico de las mujeres se
consolide para hacer realidad el ODS5 de la Agenda 2030: Igualdad de
género. Cuando las mujeres tienen las mismas oportunidades para
aprender, adquirir experiencia y liderar, todos triunfamos, y también
las empresas, que tienen un rol fundamental que desempeñar en este
objetivo, a través de medidas como la representación paritaria, la
igualdad en los salarios para roles similares, el desarrollo profesional
y la conciliación de vida y trabajo.
Es
por eso que la igualdad de género en los directorios de las empresas ha
cobrado relevancia en todo el mundo. Se trata de rescatar talentos
muchas veces ocultos, de aportar una mirada distinta, y una sensibilidad
nueva, en ciertos aspectos postergados. En muchos casos, se observan
brechas significativas en diversidad, innovación y competitividad, que
podrían reducirse con mujeres preparadas y capaces, en cargos de alta
dirección.
¿Qué
se puede hacer para avanzar hacia una mayor igualdad de género en los
directorios? Hay experiencias internacionales en medidas tales como
establecer cuotas, o, por el contrario, metas voluntarias, promover la
transparencia y la meritocracia en los procesos de selección, fomentar
el liderazgo y el empoderamiento de las mujeres, impulsar políticas de
corresponsabilidad familiar y laboral, y sensibilizar y capacitar al
mundo empresarial.
Según
cifras gubernamentales, la participación de mujeres en directorios de
empresas aumentó de un 13,2% en 2021 a un 14,7% en 2022, a la vez que el
número de empresas con cero directoras disminuyó de 164 a 148 en el
último año. Así también, las mujeres directoras representaron el 56% de
los directorios de las 29 empresas públicas del país. El proyecto “Más
mujeres en directorios” que busca que la participación alcance un 40% es
una gran oportunidad para que las empresas promuevan la incorporación
de talento femenino, con equipos directivos más diversos. Esto es un
imperativo ético y moral, y un “desde” para mejorar el desempeño, la
reputación y la sostenibilidad de las empresas.
En
Pacto Global impulsamos la cooperación público-privada para que el
Desarrollo Sostenible del país avance más aceleradamente, y la equidad
de género es un punto clave, porque
tiene efectos positivos y rentables, y es un componente fundamental
para construir una sociedad más pacífica, próspera y sostenible. No cabe
duda que el mundo debe acelerar el camino, porque el ritmo que llevamos
nos proyecta a alcanzar la igualdad de género en cerca de 300 años,
según ONU Mujeres y el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de
las Naciones Unidas (DESA). En Chile se han visto avances, pero debemos
abrirnos mucho más a acoger la propuesta de mujer, en que su aporte sea
realmente valorado y reconocido.