Proteger la biodiversidad

Los
incendios (que implica el reemplazo de bosques nativos por monocultivos
forestales) y la aparición de un huemul en la reserva magallanes,
vuelve a poner en discusión la importancia de la biodiversidad y su
conservación. Por más de 50 años la ciencia y los países han relevado
los peligros que enfrentan las diversas especies en el planeta, producto
de la acción humana y el cambio climático. Se han desarrollado muchas
Cumbres para tratar el tema entregando como resultados una serie de
Convenios que resumen los compromisos asumidos por los Estados. La
Cumbre Mundial del Medio Ambiente de Río de Janeiro comprometió a los
países firmantes, entre ellos Chile, a impulsar políticas y acciones
para la conservación y uso sustentable de sus recursos biológicos, y
nuestro compromiso nacional, además, incluye la participación justa y
equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de los
recursos genéticos. La biodiversidad comúnmente se entiende como la
riqueza de especies presentes en un territorio, pero comprende además la
diversidad de ecosistemas y la diversidad genética, implicando la
representación y distribución que cada una tenga. De esta forma, pasa a
ser importante cuantificar el número de especies y la proporción de
estas en los ecosistemas, en donde la rareza y endemismo (exclusivas del
territorio) pasan a ser factores relevantes de cuantificar.

Chile
ha impulsado la creación y manejo de áreas protegidas como el mecanismo
más adecuado para la preservación de nuestra biodiversidad, tanto
marinas como terrestres, estando una parte importante del territorio
bajo alguna figura de conservación. Actualmente se discute la creación
del Servicio Nacional de Biodiversidad y Áreas Protegidas, organismo que
deberá tener la responsabilidad de integrar las distintas
responsabilidades y competencias en la materia, hoy dispersas en
distintos ministerios. Se espera además genere el conocimiento que de
cuenta del nivel de protección efectiva que tiene hoy la riqueza de
especies en nuestras áreas protegidas. ¿Están los ecosistemas y las
especies de Chile debidamente protegidas? ¿existe conocimiento adecuado
para responder la pregunta? Las respuestas siempre serán polémicas,
dependiendo de los estándares con que evaluamos, pero me inclino a
concluir que lo que sabemos y protegemos es insuficiente.

Magallanes
y Aysén concentran el 80% del territorio nacional en alguna figura de
conservación, lo cual evidencia una desproporción. En el caso de
Magallanes es la región con mayor superficie protegida; sin embargo,
gran parte de ella se concentran en el archipiélago fuego-patagónico,
fuera de las áreas de intervención y poblamiento humano; es decir, donde
están las ciudades y se ejerce la mayor presión antrópica sobre los
ecosistemas y biodiversidad, están escasamente representados en el
sistema de áreas protegidas, y la mayoría de las existentes tiene un
objeto de conservación en origen distinto (monumentos nacionales).
Nuestra estepa patagónica ha sufrido la transformación por ganadería, la
explotación petrolera, hoy por hoy la sequía producto del cambio
climático y prontamente la instalación de cientos, sino miles, de
aerogeneradores, por tanto, es oportuno preguntarse ¿Cuánto conocemos el
ecosistema de estepa y las especies que ahí habitan? ¿Que sabemos de la
presencia del canquén colorado, puma, zorro culpeo, lagartijas, chingue
o armadillo? ¿Qué sabemos de aquellas plantas, hongos y líquenes que
son raros o escasos? La verdad es que muy poco, y la respuesta se agrava
al considerar que estos ecosistemas son dinámicos y comúnmente las
especies expanden o contraen su distribución en el tiempo.

Los
alcances de la pérdida de biodiversidad siguen siendo casi desconocidos
y es urgente estudiarla antes que sea tarde. Es necesario una
estrategia moderna, creativa y participativa que permita generar y
transferir conocimiento desde la ciudadanía activa y la academia a la
población común para educar con información, visibilizar las especies y
procurar comportamientos y acciones que permitan proteger nuestra
biodiversidad.

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