La
geopolítica es el estudio de los efectos de la geografía humana y la
geografía física sobre la política y las relaciones internacionales. En
lo particular, la región de Magallanes en si misma, tiene una
importancia geopolítica por su ligazón con el continente antártico, en
términos geográficos e históricos, y además por ser la llamada “puerta
de entrada” a ese continente. Pero para ser puerta de entrada, se
requieren ciertas características fundamentales, y una de ellas son los
puertos y aeropuertos que esta región tiene.
En
el caso de los puertos la cosa no está muy clara, porque al parecer es
más importante recaudar dinero que poner al país a la vanguardia de la
posición dominante respecto del continente blanco. Esto porque durante
el mes de agosto la Fiscalía Nacional Económica participó en la
audiencia pública realizada en el Tribunal de Defensa de la Libre
Competencia para revisar la solicitud de informe formulada en enero de
este año por la Empresa Portuaria Austral sobre la licitación de los
recintos portuarios Arturo Prat y Mardones, en Punta Arenas, y el
Terminal de Transbordadores de Puerto Natales. La empresa planteó al
Tribunal que proyecta concesionar conjuntamente los tres recintos
portuarios, bajo un esquema monooperador, de tal modo que el
concesionario ejecute las obras que conforman los proyectos obligatorios
de inversión, preste los servicios portuarios y desarrolle y explote la
infraestructura portuaria de la Región de Magallanes entregada en
concesión. La División antimonopolios de la FNE, manifestó al TDLC que
es necesario revisar la decisión de concesionar de manera conjunta los
tres terminales a un mismo operador, ya que este formato imposibilita la
futura competencia entre estos puertos y porque la EPAustral no ha
justificado adecuadamente las eficiencias o beneficios que
puedan compensar esa restricción. La Fiscalía propuso al Tribunal la
implementación de un mecanismo que permita la asignación de cada recinto
por separado de manera eficiente, en caso que existan ofertas iguales o
más competitivas que para su asignación conjunta, fomentando al mismo
tiempo la posibilidad de competencia ex post.
La
FNE destacó también que esta licitación tiene importantes diferencias
con otras revisadas previamente por el TDLC, principalmente por la
relevancia geopolítica y social de los terminales a licitar, ya que
éstos son esenciales para el abastecimiento y conectividad de la zona
extrema del país. La Fiscalía expuso, además, las deficiencias que
identificó en la oferta económica contemplada en las bases de
licitación, las que reducirían la posibilidad de una competencia
efectiva por menores tarifas a usuarios. En particular, el representante
de la FNE explicó que el “Índice Ofertado” no considera un grupo
relevante de tarifas de servicios básicos y que, además, no resuelve
adecuadamente los problemas de homologación entre las unidades de cada
tarifa que lo componen. Para la Fiscalía tampoco hay una justificación
adecuada sobre las propuestas de canon anual y otros pagos a la empresa
portuaria.
En
resumen, o las autoridades de verdad son ignorantes en la disciplina
geopolítica que posicionaría al país como verdadera puerta de entrada a
la Antártica Chilena, o “hay gato encerrado” en este tema.