Estamos ad portas de una nueva campaña electoral destinada a renovar alcalde y concejales, en lo referido al sector municipal.
En
lo personal, acepté ir como candidato por otro período para el cargo de
concejal porque creo haber aportado un poco al progreso de nuestra
capital regional y hacerla más amable y acogedora para nuestros vecinos y
vecinos, especialmente, nuestros adultos mayores.
Por
ejemplo, con el cambio de centenares de luminarias en la mayor parte de
calles y avenidas de nuestra puerta antártica, hemos ganado todo en un
mejor paisaje urbano nocturno sino que también se ha entregado mayor
seguridad para todos.
Otro
tanto ha sido la construcción de nuevas veredas, reemplazantes de las
que estaban en pésimas condiciones y que ahora permite un desplazamiento
más seguro, en especial para los adultos mayores, pues muchas de ellas
tienen pasamanos y son un aporte a un más hermoso paisaje urbano,
especialmente, en barrios antiguos.
Punta
Arenas es una ciudad que a los visitantes les causa una buena impresión
porque está limpia, ordenada y con áreas verdes bien cuidadas y en cuya
Costanera se desarrollan no sólo el Carnaval de Invierno y acoge a los
valientes que participan, cada año en mayo número en el Chapuzón del
Estrecho de Magallanes, también al deporte y a la recreación.
Podría
seguir enumerando logros, pero debo reconocer que aún nos falta más: un
plan de pavimentación que elimine los hoyos de calzadas y puentes
(tareas de los respectivos ministerios) o el mejoramiento de la
locomoción colectiva mayor (esperando gratuidad para los adultos mayores
y discapacitados, como lo solicité en varias ocasiones y confío en que
lo lograré) y colocar más luminarias en aquellos lugares donde hacen
falta, tanto como las demarcaciones de cruces peatonales, una urgencia
para cuando mejore el clima y digamos adiós al invierno por un par de
meses..
Hay
otras visiones, por supuesto, que críticas, contradictorias y
oportunistas en más de un caso, de esta gestión alcaldicia -a la cual he
apoyado, (lealmente, sin demagogia ni verborrea inútil- y espero que
Claudio Radonich también sea reelecto como yo), desde votar siempre a
favor de la entrega de recursos a la educación pública (soy orgulloso
producto final de ella) hasta aportes especiales para asegurar la
realización del Festival Folklórico de la Patagonia, entre muchas otras
iniciativas.
Hay
tareas pendientes y que son proyectos de mi autoría: el Memorial de
Homenaje a los Veteranos del 78, no sólo a quienes estuvieron en las
trincheras, sino que también a sus familias, a los medios de
comunicación, transportistas, ganaderos y a todos quienes, como el
general Nilo Floody, mantuvieron en alto la moral, pese a su angustia;
la Plazuela del Calafate, en el Barrio Sur, y dar los nombres de
puntarenenses ilustres a más calles avenidas de la ciudad, como ya lo
hicimos con don Gerardo King, don Raul Muñoz, don Francisco Ayarza, don
Noel Valenzuela y el matrimonio Legaza Soto, que descansan en paz.