Más de 10 millones de chilenos están en cuarentena. Más del 85% de la población del país ha experimentado extensos encierros producto
de la imperiosa necesidad de hacer cuarentena para impedir la
propagación del Coronavirus. Pero hace unos meses la Organización
Mundial de la Salud (OMS) reconocía en entrevista con precisamente con
Diario El Pingüino los peligros que esto conlleva. Los expertos señalan
que uno de los efectos indeseados que previsiblemente traerán las
políticas de cuarentena obligatoria es el aumento de casos de violencia
intrafamiliar (VIF), un drama que en el caso de la Región de Magallanes y
Antártica Chilena conlleva una especial gravedad. A ello se le debe
considerar las graves y vergonzosas cifras que muestra la zona más
austral del país respecto de la violencia hacia mujeres y menores de
edad. Ojalá las cifras no se sigan incrementando, pero hace pocos días
las autoridades ya reconocían un aumento. En cuanto a VIF hay que considerar
que hay muchos casos no reportados, probablemente por el hecho de que
las víctimas deben convivir en todo momento con su agresor. Según
informes oficiales, los teléfonos de asistencia han registrado un
preocupante aumento de llamados, lo que podría ser indicio de que se
están incubando más situaciones de violencia de las que efectivamente se
conocen. El femicidio en Magallanes ha sido una problemática constante.
Chile durante el 2019 tuvo un
total de 46 asesinatos de mujeres, en tanto que la tendencia de los
primeros meses de 2020 no es muy auspiciosa, provocando temor de que el
encierro puede potenciar no solo aumento en la tasa de femicidios, sino
también en lesiones, amenazas y maltrato habitual.