Definitivamente,
como dicen por ahí, las margaritas no son para los chanchos, o
pastelero a tus pasteles; así está quedando demostrado cada vez de
manera más palmaria con el actuar de las distintas comisiones de la
Convención Constitucional, que ciertamente da cátedra de falta de
conocimientos, de no hacer bien las cosas, al punto que estoy casi
seguro que si hacemos una medición, los dichos de la Tere Marinovic de
la semana pasada deben ser parte del sentir compartido por una gran
cantidad de personas y el pensamiento de todos los que tengan al menos
dos dedos de frente ante el actuar de la comisión, siendo más que seguro
que incluso de antes de ser proferidas ha sido una de las frases mas
repetidas de la gente; es lamentable realmente que la composición de la
misma Convención no esté compuesta de manera exclusiva por
especialistas, por expertos en el área del Derecho Constitucional,
porque si se va a hacer una nueva Constitución, la misma debe ser una de
corte moderno, que haga avanzar el país hacia el futuro, que sea capaz
de servir por muchos años, simple y de fácil comprensión, hecha en
términos generales para todos los habitantes de la república, no a la
medida de las minorías y fundamentalmente que establezca con énfasis la
libertad de las personas, eso es lo que fundamentalmente debe estar
garantizado por una Constitución moderna, la libertad de la gente en los
distintos ámbitos de su actuar; pero lo que pretende la Convención es
cada vez restringir más las libertades de los individuos, lo cual es
propio de sistemas autoritarios e irrespetuosos de los derechos y las
libertades de las personas, con ello ya sería suficiente para pensar en
rechazar lo que salga de esa Convención, la que ha dado muestras de
incapacidad para comprender las necesidades de un Estado moderno que
debe ser líder en el siglo XXI, y que como se observa el trabajo de las
comisiones se plantea como un freno para el desarrollo del país y con
ello como un freno para la superación personal de los individuos, a la
vez que demuestran una incapacidad absoluta para entender los grandes
temas, a modo de ejemplo, la semana pasada la Comisión de Sistema
Político rechaza un Congreso bicameral; en efecto, por trece votos en
contra y doce a favor se rechazó la propuesta que consagraba la
existencia del Senado, propuesta que había logrado veintisiete mil
firmas en la plataforma de participación popular, eso demuestra que esos
trece votantes de la comisión no entienden absolutamente nada en el
proceso de formación de una ley, tampoco se han tomado la molestia de
ver qué sucede en aquellos países que han optado por un Congreso
unicameral, baste ver los problemas que está teniendo Perú y que ya
están considerando volver a la bicameralidad, puesto que esta es una
absoluta necesidad en un adecuado proceso de formación de la ley, puesto
que una ley puede tener su origen en cualquiera de las dos cámaras, las
que estudian el proyecto de ley y lo redactan, la cámara en que se
inició la tramitación se denomina cámara de origen; y, una vez aprobado
en la cámara de origen pasa a la otra cámara, que para estos efectos se
pasa a denominar cámara revisora, que como su nombre lo indica, revisa
el proyecto, estudia su factibilidad técnica y política, y si está de
acuerdo con lo obrado, va a pasar a ser ley, si no fuere así, lo va a
pulir y modificar para perfeccionarlo, eso se perdería y las leyes que
saldrían no van a contar con un proceso de revisión y perfeccionamiento,
lo que atenta directamente contra su calidad y con ello contra el
bienestar de los ciudadanos, porque las leyes están destinadas a servir
al país y si son de mala calidad, mal redactadas, sujetas a
interpretaciones ambiguas, terminan perjudicando a las personas, como va
la cosa, parece que lo único sensato va a ser rechazar el proyecto de
Constitución.