Desde el jueves 10 de diciembre que las personas pueden solicitar el retiro de sus fondos ahorrados en las AFP. De este modo, se espera que desde el 17 de diciembre se produzcan las primeras transferencias del segundo y “excepcional” retiro del 10% de los fondos ahorrados en las cuentas de capitalización individual para la pensión. El monto mínimo a retirar es de aproximadamente un millón de pesos hasta un máximo de 4.3 millones de pesos. Las personas que acumulen en sus cuentas un monto menor a 35 UF, podrán retirar el total.
Desde primer retiro a la fecha, alrededor de un 90% de los afiliados a las AFP retiró sus fondos por el total de 14000 millones de dólares. Sin embargo, dos tercios fueron reinvertidos en el mercado financiero. Es decir, un poco más de 4500 millones de dólares fue utilizado para pagos de deudas, arriendos, alimentos o consumos variados como compra de paquetes turísticos o automóviles (las ventas de vehículos aumentaron un 30% en octubre respecto del mismo mes del 2019). Esto se explica porque una parte significativa de los afiliados que retiraron sus fondos no habían efectivamente perdido el empleo o registrado mermas en sus ingresos. Por el contrario, los más golpeados económicamente por la pandemia y revuelta, son los que vieron esfumarse sus pensiones. A todas luces sabemos que el retiro de las pensiones es una pésima política pública con tintes regresivos.
Lo esperable en este segundo 10% es que la mayoría de los afiliados retire nuevamente sus ahorros y lo utilicen principalmente para consumo e inversión, pero minoritariamente para cubrir necesidades básicas o urgentes. Si en el primer retiro solo el 15% de los afiliados usó los recursos para cubrir necesidades básicas o imperiosas personales y familiares, para este segundo retiro los más necesitados debieran representar aún una fracción menor.
En cualquier caso, la mayoría que no vio disminuir sus ingresos o que afortunadamente ya los recuperó, podría utilizar estos recursos provenientes del ahorro previsional en alternativas de inversión tales como compra de acciones, cuotas de fondos mutuos, traspaso a cuenta 2 o para capital de trabajo de su negocio con el fin de lograr una mayor rentabilidad, entre otras alternativas. Sin embargo, me parece válido sugerir una opción diferente, en línea con un contexto apremiante que está afectando a los más vulnerables.
Este 19 de diciembre se realizará la trigésima tercera versión de las Jornadas por la Rehabilitación en Magallanes, las cuales serán virtuales. Pienso que quienes estemos en condiciones, particularmente los que retiren sus ahorros de pensión para inversión, tenemos la posibilidad de invertir en solidaridad, ayudando a sacar adelante a miles de magallánicos. En tiempos que Magallanes necesita de todos, donar el 10% de tu 10% es una buena inversión social. Recordemos que la Corporación de Rehabilitación Club de Leones Cruz del Sur alcanza a financiar un poco más de un quinto de su labor con los aportes de las Jornadas, y en este año tan difícil para todos, la campaña se ha visto muy dificultada por la extensa cuarentena. Hoy, más que nunca, esta gran obra necesita la ayuda de todos, particularmente la de quienes no hemos sido tan golpeados por la crisis sanitaria, económica y social. Dona el 10% de tu 10%, que “Magallanes necesita de ti, necesita de todos” en www.rehabilitamos.org