¡Qué mentira más grande!

El
Gobierno no ha sido sincero en materia de armas, no sé si eso ha sido a
propósito o porque alguien ha hecho una mala asesoría y derechamente
les ha vendido la pomada, y en sus dichos se ha pretendido que se van a
bajar los niveles de violencia si se prohíben o restringen las armas de
fuego en manos de los civiles; eso es mentira, han dicho que van a
disminuir la cantidad de homicidios si se prohíben o restringen las
armas de fuego en manos de los civiles, eso también es mentira.

Si
observamos el comportamiento de los países que tienen prohibidas las
armas de fuego para las personas civiles, no son precisamente sociedades
pacíficas; vean la violencia que hay en México, que es un país que
tiene prohibidas las armas de fuego a civiles; tampoco es cierto que el
hecho de prohibirlas disminuya la violencia y menos aun el uso delictivo
de las armas de fuego; al contrario, el uso delictivo de las armas de
fuego frente a una prohibición, aumenta; y el blanco de la violencia
delictual son los civiles desarmados, o ¿acaso creen que los
delincuentes van a entregar sus armas? Los delincuentes no obedecen la
ley, y una ley de esa naturaleza tampoco la van a obedecer, no van a
entregar sus herramientas de trabajo, al contrario, le van a dar un uso
más eficiente pero en contra de la población civil, que no tenga en sus
casas un elemento suficiente y eficiente para hacer frente a la
violencia de los ataques delictuales; en buenas cuentas, prohibir o
restringir aun más las armas de fuego solo es un perjuicio en contra de
las personas que respetan la ley, es más, es un grave atentado en contra
de la vida, la integridad física y los bienes de las personas que
respetan la ley y ningún gobierno debiera dictar leyes que atenten en
contra de los ciudadanos, ningún gobierno debería quitar a los
ciudadanos el derecho de defenderse legítimamente y en forma eficiente
en contra de la delincuencia, que por estos días se encuentra desatada
en el país.

Igualmente,
es mentira que en aquellos países en que están prohibidas las armas de
fuego exista una disminución en la tasa de homicidios, para muestra
podemos analizar dos países con igual número de habitantes, ambos con
8.200.000 personas, me refiero a Honduras y Suiza, en Honduras existe
prohibición de armas de fuego a los ciudadanos civiles, en Suiza se
pueden adquirir y portar armas de fuego con libertad, al punto que uno
de cada dos ciudadanos es dueño de un arma de fuego, pero Honduras es el
país que tiene la tasa de homicidios más alta del mundo y Suiza tiene
el índice de homicidios más bajo del mundo, en consecuencia, resulta del
todo claro que el problema no son las armas, ni tampoco que la
población esté autorizada a adquirir y utilizar armas de fuego con
libertad; al contrario, porque ante dos personas armadas, lo más
probable es que no se produzca un ataque por parte de ninguna de las
dos, lo hemos visto en forma empírica en videos de noticias en que
apenas aparece un arma, delincuentes armados optan por huir y no
enfrentarse con los defensores, eso es porque ambos están en situación
de igualdad, y valga la redundancia, de igualdad de armas, por lo que
les quita la ventaja comparativa que los lleva a atacar. Sin embargo, y
también lo hemos visto en los videos de las noticias, contra gente
desarmada los delincuentes actúan con extrema violencia. Eso me hace
recordar una antigua publicidad de Colt que decía “Dios creó a los
hombres, Colt los hizo iguales”. Dos personas igualmente armadas no se
atacan porque hay un equilibrio, pero un delincuente que percibe que la
balanza se inclina a su favor, actúa violentamente.

No al desarme de las personas respetuosas de la ley.

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