Que se vaya luego el maldito agosto

Por
fin solo quedan algunas horas para que se vaya el mes más difícil del
año, porque siempre todos anhelamos pasar agosto, pero como nunca antes
este octavo mes de 2020 ha sido muy especial.

En
medio de este maldito agosto a los magallánicos nos sitúa con la tasa
más alta de contagios a nivel país y con más de 3 mil personas que han
sido infectadas por la peor pandemia de los últimos 100 años.

Por
eso queremos que nos deje luego este mes. Porque precisamente en agosto
Punta Arenas retrocedió dos pasos en la pandemia del Covid-19 y
nuevamente nos situamos en cuarentena total.

Pésimo. Estamos mal y volvimos a vivir al borde del abismo.

Si hace unos meses éramos un ejemplo para el resto de Chile, hoy damos una pésima señal.

Pero, el octavo mes del año trajo consigo muchos otras cosas que nos afectan a todos.

Partimos y terminamos con preocupantes cifras de desempleo.

Hoy,
al momento en que usted está leyendo estas líneas, casi 20 mil
magallánicos no tienen trabajo. Es la cifra más alta en dos décadas y
genera una problemática dantesca para una región de emprendedores y
donde por años gozamos de una casi ocupación total de sus habitantes.

Hoy la estamos pasando muy mal y en agosto esto se intensificó demasiado.

Agosto se lleva consigo parte del gabinete del intendente José Fernández Dübrock.

En
menos de 48 horas renunciaron dos seremis: Patricia Mackenney, exseremi
de la Mujer y Equidad de Género, y Mariela Rojas, exseremi de Salud.

Ambas
se van envueltas en escándalos. La primera por denuncias de maltratos y
juicio perdido. Mackenney nunca estuvo bien evaluada y si se mantuvo en
el cargo por más de dos años fue por propias licencias médicas y por la
defensa que le hizo la UDI regional ante autoridades nacionales, lo que
le permitieron dar más agonía a una inminente salida que ya se
conversaba entre pasillos desde hace más de un año.

Y
Mariela Rojas renunció tras recibir un llamado de atención público del
ministro de Salud, Enrique Paris, en una conferencia transmitida por
radio y televisión para todo el país. Paris le enrostró a Rojas el
estado actual del Covid-19 en Magallanes y a otras autoridades locales
les pidió mayor coordinación. Ojalá hayan escuchado, aunque algunos aún
se preguntan si el ministro les hablaba a ellos.

En
su carta de renuncia, la exseremi aún muy herida por el maltrato
nacional que le dio Paris, le enrostró varias cosas al sucesor de Jaime
Mañalich.

Escándalo
total. Al otro día Paris salió a ofrecerle disculpas públicas, pero
ahondó más en una actitud rota y de soberbia que extraña en una alta
autoridad del país. ¡Las felicitaciones son públicas y las reprimendas
en privado!

Ahora
habrá que ver si todo el resto del gabinete o el mismo Fernández
alcanzan a pasar agosto, porque los ruidos de sables hace rato circundan
“La Moneda Chica”.

En
agosto, el Presidente Sebastián Piñera estuvo en Magallanes. Una visita
exprés que no dejó nada. No visitó la ciudad, ni tuvo actividades
públicas con la ciudadanía. Imposible, entonces ¿a qué vino? A firmar el
Estatuto Chileno Antártico.

Sin pena ni gloria el periplo del Mandatario por tierras australes.

No aceptó preguntas, no hubo entrevistas. ¡NADA!

Por
otra parte, en el octavo mes del año hubo un cara a cara entre los
camioneros magallánicos. Nunca se ponen de acuerdo, porque representan
dos posturas muy contrarias. El presidente de la Asociación Gremial de
Transportistas de Magallanes, Carlos Estrada, le enrostró a la Empresa
Nacional del Petróleo (ENAP) no realizar licitaciones públicas y
abiertas para los trabajos de transporte y Miguel Cárdenas, presidente
de la Asociación de Dueños de Camiones de Magallanes (Asoducam) salió en
defensa de la empresa estatal.

Ese
cara a cara fue la previa para las actitudes tomadas por el gremio del
transporte pesado respecto del paro nacional que muchos camioneros
protagonizan a nivel nacional al Gobierno en demandas de mayor seguridad
en las rutas, especialmente en La Araucanía.

Estrada
y el magallánico Pedro Aguilar, dirigente nacional de la Confederación
Nacional de Transporte de Carga (CNTC), apoyan las demandas nacionales,
mientras Cárdenas -de la Confederación Nacional de Dueños de Camiones de
Chile, liderada por Juan Araya- no se sumó a la movilización.

Agosto
también se lleva consigo la clausura de tres plantas de empresas
pesqueras por incumplimientos de medidas sanitarias en Punta Arenas.
Allí se produjo el segundo brote de Coronavirus en Magallanes.

En
materia económica, el octavo mes del año también se va con Mina
Invierno, importante fuente de generación de empleos en Magallanes
durante la ú
ltima
década. Los mayores accionistas de la empresa anunciaron el cierre
total y con ello se le pone la lápida a los más de mil puestos de
trabajo que había en Isla Riesco y que en las condiciones actuales, con
una alta cesantía, hubiera permitido un desahogo en medio de la
pandemia.

Y
en los últimos días, recién después de dos años y medio se logró
capturar a los presuntos culpables del crimen del desabollador Omar Díaz
Barría. En ese ámbito policial aún quedan tareas pendientes para la
Fiscalía Regional de Magallanes y las policías locales, ya que se
cumplieron cinco meses del brutal asesinato -con incendio incluido- de
Elizabeth Mella y aún no hay ningún detenido.

A
nivel país, durante agosto también presenciamos actos vergonzosos, como
el protagonizado por el diputado comunista Hugo Gutiérrez, cuando en un
control sanitaria enrostró a funcionarios de la Armada y les señaló que
él era más autor
idad que ellos.

Gutiérrez
se desenmascaró solo. ¡Es un cara dura! Un mal ejemplo para todos y un
ejemplo de lo que es el roto que se cree más que todos los que
deambulamos de a pie.

También
en este maldito mes fuimos testigos de cómo el Gobierno de Sebastián
Piñera se rindió ante las demandas del machi Celestino Córdova,
condenado por el asesinato del
matrimonio Luchsinguer-Mackay. Ya no es novedad que en los últimos meses el Ejecutivo tenga una actitud errática ante el vandalismo, la delincuencia y el terrorismo.

Y
el Caso Ambar Cornejo también marcará un agosto que se tiñó de rojo.
Los poderes del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial deberán darnos
una explicación a todos los chilenos del por qué hoy en este país se le
entrega libertad condicional a un doble homicida como Hugo Bustamante,
la pareja de la madre de la adolescente, condenado en 2005 a cumplir una
pena de 27 años por el asesinato de su entonces pareja Verónica Vásquez
y Eugenio el pequeño hijo de ella (de 9 años). Ese horrendo doble
crimen ocurrió en enero de 2005.

Quedan pocas
horas para que se vaya agosto, pero lamentablemente dadas las
condiciones actuales ya no da ni para festejarlo. Que se vaya no más y
que en septiembre Dios nos pille co
nfesados.

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