La verdadera “burbuja inmobiliaria” que se ha vivido en la última década a nivel regional (y nacional también) colocó a la Región de Magallanes y Antártica Chilena como una de las zonas donde es más caro arrendar o comprar una vivienda. Los precios que se están cobrando de un tiempo a esta parte no tienen relación ni siquiera cercana a los valores que existían hasta hace una década, por ejemplo. Los arriendos han sufrido alzas que hacen muy complejo el que cualquier persona pueda acceder a dicho trámite, y los precios de una casa para una familia son más altos de lo que cualquier persona podría haberse imaginado hasta hace un tiempo. Pero con la pandemia se ha debido hacer vista gorda y llegar a acuerdos con el arrendatario y eso hace crecer la pregunta qué pasará con este rubro a nivel regional durante 2021. ¿Podrán seguir los mismos precios? Para muchos, lo que se viene es una situación extremadamente compleja de afrontar. El punto es que la problemática es en ambas circunstancias, y no en una de manera específica. Si antes la cantidad de propiedades era escasa, hoy la realidad no es tan así. Lo pueden comprobar las mismas oficinas que trabajan como corredoras. El mercado ha variado de forma profunda, y esta burbuja puede romperse en cualquier momento y el próximo año se anticipa muy delicado en términos económicos. La pregunta es cuándo y qué puede hacer la gente en este proceso, que para gran parte del sector inmobiliario ya no tiene vuelta atrás. Solo hay que fijarse en el centro de Punta Arenas. Nunca antes en la historia reciente habíamos apreciado un alto número de locales desocupados, muchos de ellos exhibiéndose ante la curiosa mirada de algún potencial arrendatario y otros hasta ofreciendo su venta.