De reabrirse muchas de las actividades comerciales presenciales y con un retorno a cierta “normalidad”, en Punta Arenas surgen muchas interrogantes. Levantar ciertas medidas de restricción no significa que se debe despreocupar la especial atención a los adultos mayores y los pacientes crónicos. Muy por el contrario. El Covid-19 es una enfermedad nueva y existe información limitada sobre los factores de riesgo de enfermarse gravemente. Con base en la información disponible actualmente y la experiencia clínica, los adultos mayores y las personas de cualquier edad con afecciones subyacentes graves podrían correr mayor riesgo de enfermarse gravemente a causa del Coronavirus. Por ello debe haber una especial atención en ellos. En el regreso al trabajo, estas personas deben tener una especial preocupación y atención. Se deben sostener acuerdos con los empleadores para ver la forma de mantener su teletrabajo, de lo contrario las mismas autoridades de salud ya han señalado la peligrosidad a la que se ven enfrentados al contagiarse. En Magallanes a la fecha en esto casi nueve meses la mayoría de las muertes han sido de adultos mayores agravadas por patologías crónicas: hipertensos, diabéticos, entre otras. Respecto de las comorbilidades asociadas a un mayor patrón de mortalidad en los afectados por el virus también han sido analizadas de acuerdo a la descripción realizada por los países mayormente afectados y entre ellas se han definido a la hipertensión (53.8%), diabetes (42.3%), enfermedad coronaria (19.2%), infarto cerebral (15.4%), bronquitis crónica (19.2%) y enfermedad de Parkinson (7.7%). En general, las personas con diabetes enfrentan mayores riesgos de complicaciones cuando se trata de infecciones virales como la influenza, la gripe, y es probable que eso sea también aplicable al Covid-19.