Si
la semana pasada esta frase era una recomendación, hoy toma un nuevo
significado para los puntarenenses ya que es una imposición, se ha
decretado cuarentena obligatoria y al menos por una semana no podremos
salir de nuestros domicilios salvo casos excepcionales, situaciones que
se han informado ampliamente por parte de las autoridades y medios de
comunicación.
Con toda la familia en la casa tenemos dos posibilidades;
esperar que todo pase muy rápido y que vuelva todo a la “normalidad” o
aprovechar este tiempo para parar, romper la rutina y conectarnos con
nuestros hijos y familiares. No es poca cosa la que estamos viviendo: la
OMS la ha calificado como una Pandemia Global , donde un tercio de la
población del mundo se encuentra confinada en sus hogares o con
restricciones de movimiento, al igual que nosotros, por lo que tenemos
que pensar que somos protagonistas de un hito que marcará la historia.
El Ministerio de Desarrollo Social y Familia, junto a la Subsecretaría
de Niñez y el Subsistema Chile Crece Contigo conscientes del desafío que
significa la crianza en situaciones de crisis ha preparado material
específico tanto para los adultos como los niños y niñas de nuestro
país, en formato de videos, cartillas educativas, blog chats y todo lo
que la tecnología disponible nos permite utilizar.
Los invito a seguir
la cuenta Facebook de Chile Crece Contigo, además de visitar la página
www.chilecrececontigo.gob.cl, donde regularmente ambas plataformas se
actualizan con nueva información oportuna para las familias y videos
educativos para niños y niñas, además de ideas de entretención para
desarrollar desde la casa.
Recordemos que es normal sentirse ansioso
frustrado o confundido, y que dichos sentimientos también afectan a
niños niñas y adolescentes, la invitación es a utilizar los canales
mencionados de información para paliar de alguna manera los efectos que
esta crisis podría tener en nuestra salud mental. Porque hay que
recordar que más temprano que tarde esta pandemia se va acabar y los
efectos de esta se verán a largo plazo, esperemos que estos días de
encierro obligatorio nos entreguen un poco de paz y la posibilidad de
elegir de qué manera vamos a vivirlos.