¿Quién es el padre de las AFP?

En
la columna anterior, contamos sobre el sistema de previsión social que
había antes de la AFP. Dicho sistema se resume en los dichos de la
“Comisión Marcel” del año 2006. El documento explica que el sistema
existente en aquel entonces era un régimen de reparto, el cual era
gestionado por cajas que tenían distintas formas de administración y que
fue reemplazado en la Reforma de 1981 por un sistema de capitalización
individual con administradores privados y con regulación Estatal; surge
con ello: las AFPs.

La
verdad que en Chile destacan este tipo de formas de innovación pública.
Por ejemplo, en la década de 1920 y durante el Gobierno de Arturo
Alessandri Palma, Chile se convierte en uno de los primeros países de
Latinoamérica en implementar leyes sociales que protejan a los
trabajadores, de forma tal, que surgen aspectos como el seguro de
accidentes y enfermedades laborales y la organización sindical, por
nombrar algunos. Incluso, en 1914 surge en el gobierno de Ramón Barros
Luco la ley de la silla, que obligaba a los propietarios, de
establecimientos comerciales a disponer de sillas para sus trabajadores.
Increíble… tuvo que existir una ley para aquello.

Pero
bien, otro de los hitos que marca una nueva forma de innovación ocurre a
inicios de la década de 1980 cuando Chile genera el primer sistema a
nivel mundial de capitalización individual como forma de previsión
social. Sin embargo, la discusión de esta forma de sistema de previsión
surge en la década de 1960 cuando en los círculos académicos se genera
un debate teórico sobre el ahorro y crecimiento de los sistemas de
repartos que eran muy comunes en el mundo. Esta discusión planteaba el
futuro de dicho sistema a largo plazo y cuya conclusión fue tremenda:
“un sistema de reparto esta condenado a desplomarse por injusto,
oligárquico, discriminatorio e ineficaz”.

Esto
lleva a los primeros intentos por reformar el sistema de pensiones, en
donde, tanto Frei Montalva, como Salvador Allende incrementan la
participación del Estado con financiamiento público -una versión antigua
del pilar solidario de la presidenta Bachelet-. No obstante, esta
participación del Estado era algo pesada para los gobiernos de aquel
entonces, ya que llegó a más del 33% del gasto total en seguridad
social.

Esto
llevó a múltiples cuestionamientos por parte de las autoridades, pero
fue el Ministro de ODEPLAN Miguel Kast el que colocó el cascabel al
gato. En su mandato surgieron los primeros análisis que sostendrían el
nacimiento de las AFPs. De hecho, es en el documento “El Ladrillo”
confeccionado por profesores de economía de la Universidad Católica y
con posgrados en la Universidad de Chicago -los famosos Chicago Boys-
los que proponen claramente la creación de un sistema de capitalización
individual. No obstante, no estaba en dichos años no estaba el horno
para bollos.

Situación
distinta ocurre a partir de 1980 con un José Piñera como Ministro del
Trabajo. El proyecto lo elaboraron muchas personas, como Buchi,
Costabal, Gazmuri, entre otros. No obstante, fue José Piñera el que
logró comercializar dicho proyecto. El lo vendió y logró posicionar su
nombre a nivel mundial, de hecho, como olvidar la entrevista del 2016 en
el programa de TVN “El Informante” donde luego de más de 35 años sigue
defendiendo su producto. En dicha entrevista indicó que las AFP son un
Mercedez Benz que necesita (buena) bencina para funcionar. En
definitiva, José Piñera no es el padre de la AFP, sino que es más bien
el vendedor que quitó de las manos de sus padres un producto que le
entrego muchos réditos personales. Un buen vendedor.

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