Como
es de conocimiento de todos, el Presidente de la República se encuentra
de viaje en España, donde junto con ser recibido por autoridades,
también se reunió con empresarios españoles, a quienes al parecer habría
querido convencer para atraer inversiones a Chile, lo que por cierto
está haciendo bastante falta, ya que la inversión extranjera trae al
país y valga la redundancia, proyectos de inversión, junto con ello
traen tecnología, divisas que tanta falta hacen y por cierto generan
trabajo, por ello es que públicamente destacó lo que han sido los
últimos treinta años en Chile ante empresarios españoles a quienes
manifestó: “Hemos disminuido la pobreza, fortalecido sus instituciones.”
¿Quién
lo diría? Porque de verdad pensé que el Presidente eso no lo diría
jamás, ya que eso ha sido fuente de crítica permanente por su parte y
por parte de los movimientos políticos y distintas personas que todavía
lo apoyan, quienes no han hecho más que criticar a todos los gobiernos
de los últimos treinta años, a los que derechamente los han ninguneado e
incluso con ello se ha intentado justificar el mal denominado Estallido Social,
que la verdad, no ha sido sino un estallido delictual y lo digo
responsablemente, porque nadie en su sano juicio podría siquiera pensar
que la quema y destrucción de decenas de estaciones del Metro
en forma simultánea, fue un acto espontáneo y mucho menos legítimo,
nadie podría pensar seriamente que eso no es constitutivo de delito;
nadie tampoco podría en su sano juicio pensar que el saqueo de
supermercados y otros
comercios así como su quema y destrucción no son actos delictuales, así
como también lo es el incendiar de manera voluntaria y sin
justificación una AFP y otra esquina completa en Punta Arenas.
Por
lo anterior, es que ciertamente los dichos del Presidente son dignos de
aplauso, porque con sus palabras queda en claro que el referido
estallido que cada uno lo llamará como quiera, queda deslegitimado,
carece de justificación y los hechos y actos derivados del mismo son del
todo ilegítimos, porque sin duda en un país en que se han fortalecido
las instituciones y en
que se ha disminuido la pobreza, lo que corresponde es continuar por
ese camino de éxito, el camino que está trazado por una economía que en
los últimos treinta años ha permitido esa disminución de la pobreza, de
modo que si quiere volver a tener las estadísticas de los anteriores
treinta años de éxito,
lo que debe hacer es simple y el mismo ya lo dijo, a menos que
simplemente esté vendiendo afuera la pomada, lo que debe hacer es mirar
hacia atrás y no tan atrás y retomar el camino que llevó a Chile a
disminuir la pobreza y a fortalecer las instituciones, las mismas que
aquellos que lo apoyan llaman a destruir desde adentro, de modo que el
camino correcto parece ser aquel que le dio éxito a Chile y que él mismo
ha alabado y promovido ante los empresarios españoles y no la
deconstrucción.
Así las cosas, parece ser que lo adecuado es un cambio en la proyección política y económica del país,
cambio de gabinete incluido, para llevar a cabo las reformas necesarias
para poder volver a la senda que permita disminuir la inflación, llevar
a los precios a niveles
estables y razonables que permitan a las personas su mayor desarrollo
familiar y personal, que permitan a la gente trabajar tranquila, que den
confianza no sólo a los empresarios españoles, sino también a los de
otros países del orbe, para traer inversión a Chile, que permitan a los
empresarios nacionales volver a confiar e invertir sus recursos en
Chile, que permitan el desarrollo sostenido y sostenible de los
profesionales independientes y de las Pymes, que se genere empleo y con
ello que se logre mover de buena forma la economía nacional, de verdad
Presidente, espero que actúe de manera consecuente a como ha pretendido
vender una buena imagen país y que al volver se ponga en campaña para
que eso sea una realidad y no se de otra voltereta.
Estoy
de acuerdo con que efectivamente en los últimos treinta años e incluso
desde bastante antes, en Chile se ha disminuido la pobreza y que hubo un
fortalecimiento institucional, pero no es menos cierto que desde fines
de 2019
en adelante eso no fue así, por eso se hace del todo necesario, volver
al camino correcto si de verdad se quiere que las palabras dichas en el
extranjero constituyan un sembrado capaz de germinar y finalmente dar
frutos, dado que de lo contrario sólo generarán una mayor desconfianza y
no se obtendrá ningún resultado útil para el país.